Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los rastreadores del Govern han cortado más de 1.000 cadenas de contagio de la covid-19

Balears supera el millón de pruebas diagnósticas, entre PCR y test de antígenos - Salud ha organizado veinte cribados masivos a la población

Imagen del cribado masivo que se realizó en sa Pobla para detectar cadenas de contagio de la covid. | B.RAMON B. R

Los 421 rastreadores del Govern y los cribados masivos en poblaciones y barriadas, realizados por el Servei de Salut del Govern, han permitido cortar más de 1.000 cadenas de contagios de la covid-19 en Balears en los últimos 10 meses. Son datos ofrecidos por el director general del IB-Salut, Juli Fuster, para relatar la eficiencia de la Central Covid y la de Atención Primaria en los momentos más álgidos de la pandemia.

El Servei de Salut calcula que un 10% de los contactos estrechos de cada persona que da positivo es capaz de transmitir el virus a otras personas, bien porque sea asintomática o también resulte positivo y crea otra cadena de transmisión. Cortar un eslabón de la cadena es fundamental para evitar que los contagios se multipliquen. Es por ello que cada caso positivo tenía que rellenar una hoja con las personas que habían estado a su lado a menos de dos metros, durante más de 15 minutos y en las 48 horas antes de sus primeros síntomas.

Los rastreadores se encargan de localizar a los contactos estrechos, buscar el origen del contagio y aislar a todas estas personas que han estado cerca de los positivos. Ello ha permitido cortar de raíz muchas vías de transmisión que en el argot sanitario se conoce como cadena de contagio y el objetivo es desactivar eslabones de esta cadena para evitar que sigan propagando el virus.

Los 56.605 casos positivos detectados hasta el momento en Balears se habrían, como mínimo, triplicado de no haberse cortado estas cadenas de contagio. Todo ello si tenemos en cuenta que, según los datos del IB-Salut, de cada 100 positivos, 10 de sus contactos estrechos es transmisor del virus y genera una nueva línea de transmisión de la enfermedad a sus allegados.

La Central de Coordinación Covid del Govern empezó a funcionar en abril del año pasado con tan solo 30 rastreadores. Juli Fuster explicó que vista la dimensión que alcanzaba la pandemia se fue incrementado el número de rastreadores hasta llegar a los 421 actuales, donde su labor ha sido fundamental para cortar la transmisión de la enfermedad.

Hay que recordar que en un primer momento las labores de rastreo se realizaban desde los centros de salud. No obstante, cuando los contagios se dispararon en la llamada primera ola, la Central de Coordinación Covid tomó el relevo e incorporó, incluso, a rastreadores militares.

Cribados masivos y pruebas

Para hacer frente a la pandemia no solo se han utilizado los rastreadores. También se han realizado 20 cribados masivos a diferentes poblaciones donde se han analizado a 50.000 personas para cortar cadenas de contagio.

Este trabajo ha dado sus frutos en lugares como Manacor, sa Pobla, Lloseta, Inca y Sóller en lo que respecta a la part forana de Mallorca. En Palma se han realizado cribados masivos en las barriadas del Rafal Nou, Son Roca, Son Rapinya o La Vileta. En Menorca tuvieron lugar en Ciutadella y Alaior, mientras que en Eivissa se hicieron en Vila y Sant Antoni.

Por otra parte, Salud ha tenido que realizar más de un millón de pruebas diagnósticas para controlar la propagación del virus. Estos datos se refieren tanto a las llamadas pruebas PCR como también a los test de antígenos, mucho más rápidos a la hora de obtener los resultados.

Juli Fuster, durante su comparecencia parlamentaria del pasado miércoles, recordó que si se ha podido hacer frente a todo este amplio dispositivo ha sido gracias a que en la última legislatura se ha corregido el recorte del 24% realizado sobre la sanidad pública por parte del PP. Aquella disminución de recursos sanitarios del Govern de José Ramón Bauzá, según el director general del IB-Salut, provocó que Balears se situara en 2013 a la cola en inversión per capita, con tan 1.150 euros por persona. Esta situación se ha corregido en la última legislatura, colocando a las islas en la media estatal que está en torno a los 1.500 euros de inversión sanitaria por persona.

Compartir el artículo

stats