Las dietas milagro no existen y no deberías fiarte de ninguna de ellas ya que, aunque te den resultados a corto plazo, cuando vuelvas a la normalidad, experimentarás un fuerte efecto rebote que te hará recuperar el peso e incluso más. [Tomar este superalimento a la hora de la cena te ayudará a dormir mejor y a fortalecer el cerebro]

Esto sucede porque, al restringirte de forma excesiva con este tipo de dietas, la ansiedad aumenta y es muy probable que, cuando acabes y hayas conseguido tu objetivo, tu alimentación no mejore por arte de magia. Además, tampoco es sano hacer este tipo de dietas restrictivas.

Lo que sí existe son trucos para mejorar tu alimentación y que, de esta manera, puedas perder peso. La constancia y la paciencia son claves en un proceso de adelgazamiento, tienen que convertirse en tus mejores amigas. Dar el primer paso es muy difícil y te llevará tiempo acostumbrarte, sobre todo para aquellos que nunca han estado a dieta o que apenas realizan ningún tipo de ejercicio

Mucha gente ya introducida en el deporte y la alimentación saludable tiene la creencia de que cuanta más proteína ingiera, será mejor, ganará más masa muscular y perderá grasa rápidamente. ¿Es esto cierto?

¿Es bueno tomar mucha proteína?

La proteína son moléculas necesarias para la estructura función y regulación de los tejidos y órganos de cuerpo, por tanto, esenciales para el crecimiento, el fortalecimiento y mantenimiento de los huesos, músculos y piel. También aumentan la velocidad en la que se producen las reacciones químicas del metabolismo.

El consumo de proteína está en claro auge y los expertos, aunque con opiniones muy distintas, coinciden en que parecen existir peligros en el consumo excesivo a largo plazo. Además, la Academia de Nutrición y Dietética afirma que aunque se cree que es "la solución mágica para perder peso y desarrollar músculo" es algo que "no está demostrado". Defiende, además que comer grandes cantidades de proteína no significa que se vaya a ganar más músculo que la persona que come la mitad. Esto supone, por otro lado "privarse de macronutrientes que el cuerpo necesita" como cereales, grasas y frutas.

Podría aumentar el riesgo de cáncer y es que las proteínas, sobre todo animales, tienen la facilidad de multiplicar rápidamente las células, lo que supone algo negativo a medida que envejecemos ya que "es uno de los procesos fundamentales que aumentan el riesgo de cáncer" según el Dr. Walter Willett, de la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard.

La recomendación según la Organización Mundial de la Salud

Según la Organización Mundial de la Salud, el consumo adecuado de proteína es de 0,8 g/k para mujeres y de 0,85 g/k para varones. Por lo que, si eres una mujer que pesa 80kg, deberías ingerir 64 gramos de proteína diariamente. Además, recomienda que, por lo menos la mitad, sea de origen vegetal.