La Guardia Civil ha interceptado en la carretera de Manacor a un conductor de autobús, en el que viajaban 23 personas, que estaba ebrio y además hacía uso del teléfono móvil mientras conducía.

Los hechos ocurrieron la semana pasada, cuando agentes del Destacamento de Tráfico de Manacor realizaban un servicio de vigilancia en la carretera MA-15, en sentido

hacia Palma. Los guardias se percataron de que un conductor de autobús que se dirigía al aeropuerto con 23 pasajeros estaba haciendo uso de su dispositivo telefónico.

Tras darle el alto, mientras los guardias civiles hacían las comprobaciones pertinentes, notaron que el hombre desprendía un fuerte olor a alcohol. Así, decidieron realizarle la prueba de alcoholemia, que dio positivo.

Los agentes tramitaron dos sanciones, una por conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas y otra por usar el teléfono móvil. Además, el vehículo fue inmovilizado hasta la llegada de otro conductor, que pudo hacerse cargo del autobús para finalizar el trayecto.

La Guardia Civil, en una nota de prensa, ha recordado "la importancia de no usar el teléfono móvil ni consumir bebidas alcohólicas, drogas tóxicas o estupefacientes mientas se conduce cualquier vehículo y mucho menos cuando se trata de un conductor profesional y del que además dependen la vida de tantas personas".