Una mujer de 32 años y su hijo, un bebé de pocos meses, tuvieron que ser trasladados ayer a un hospital tras sufrir sendas intoxicaciones por inhalación de humo a causa de un incendio que destruyó una de las habitaciones de su casa, en la calle Ametler de Palma. Casi a la misma hora los Bombers tuvieron que intervenir en otro fuego, en este caso en la cocina de otro domicilio de la calle Alfons el Magnànim, aunque en este caso no se registraron daños personales.

Según informan fuentes de los Bombers de Palma, el primer fuego se registró sobre las doce y media del mediodía, en un segundo piso del número 18 de la calle Alfons el Magnànim, en la barriada de Camp Redó, en Palma. Varias dotaciones de los bomberos acudieron con urgencia tras recibir los avisos del siniestro. Las llamas se habían originado al parecer en una olla al fuego, y se habían extendido a los muebles de la cocina, que sufrió grandes daños. Las personas que se encontraban en el interior del domicilio pudieron salir al exterior sin sufrir años.

Los bomberos hablan con uno de los vecinos afectados por el incendio. B.RAMON

Los bomberos sofocaron las llamas rápidamente y ventilaron el domicilio, que había quedado lleno de humo.

Mientras estas dotaciones seguían trabajando en la calle Alfons el Magnànim, la central de los Bombers recibió avisos sobre otro fuego en un domicilio, en este caso en la calle Ametler, en la barriada de es Vivero. En este caso el fuego se originó en una de las habitaciones del domicilio, que quedó totalmente arrasada.

En la casa se encontraba una mujer de 32 años con su hijo, un bebé de pocos meses. Cuando salieron los dos al exterior notaron síntomas de intoxicación por inhalación de humo. Madre e hijo fueron atendidos por la dotación de una ambulancia del 061. Aunque inicialmente su estado no parecía grave, los sanitarios optaron por trasladar a los a un centro médico para que permanecieran en observación, sobre todo al tratarse de un bebé tan pequeño.

Mientras tanto, los bomberos lograron sofocar las llamas, que provocaron grandes daños a una de las habitaciones, mientras que el resto de la casa resultó afectado por el humo. Las dotaciones de extinción trabajaron en el lugar hasta las dos menos veinte de la tarde.