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El cuidador admite que violó a una anciana en la residencia de La Bonanova

La fiscal rebajó ayer su petición inicial de diez a siete años de prisión por un presunto delito de abuso sexual

El cuidador de La Bonanova acusado de violar a una anciana, ayer, en el juicio. B. Ramon

El cuidador de una anciana de 94 años de la residencia La Bonanova de Palma admitió ayer que la violó durante el juicio celebrado ayer en la Sección Primera de la Audiencia de Palma. No obstante el acusado justificó su comportamiento en un elevado consumo de cerveza y de marihuana esa mañana antes de acudir a su puesto de trabajo. La fiscal pidió ayer para el procesado una pena de siete años de prisión por un presunto delito de abusos sexuales.

Los hechos que se juzgaron ayer ocurrieron la tarde del 31 de agosto de 2019 en la residencia de ancianos La Bonanova, dependiente del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) del Consell de Mallorca. El cuidador, que contaba entonces con 27 años, se dirigió hacia la habitación donde se encontraba una mujer de 94 años. Esta se encontraba postrada en la cama y presentaba una acusada demencia senil.

De acuerdo con el escrito de la fiscal, el acusado actuó «con el pretexto de realizarle las labores de higiene diaria» y le retiró el pañal. A continuación se bajó los pantalones y le introdujo su pene en la vagina. Una compañera de trabajo entró en ese momento en la habitación y se topó con esta escena. Este, entonces, le instó a que no dijera nada a nadie.

Sin embargo, tras poner los hechos en conocimiento de los responsables del centro, lo ocurrido se denunció a la Policía Nacional, que procedió a su detención. El cuidador permaneció ingresado en prisión provisional desde el 7 de septiembre de 2019 hasta el 8 de junio de 2020.

Durante la vista celebrada ayer, al ser preguntado si había introducido su pene a la anciana, a la que tenía encomendado su cuidado, dio una vaga explicación. «No lo recuerdo, pero posiblemente sí», indicó. Solo se mostró preciso a la hora de manifestar que se masturbó cuando estaba junto a la mujer de edad avanzada.

A preguntas de su abogado defensor, el procesado argumentó que se encontraba sumido entonces en una profunda depresión de la que no se trataba. «Tomaba marihuana y alcohol. Tenía un consumo excesivo y cuando llegaba a la residencia cogía pastillas que acababan en pan», indicó en alusión a los ansiolíticos.

Una de las testigos que prestó declaración ante la sala fue la enfermera que sorprendió al acusado abusando de la anciana en su habitación. «Ella estaba de lado, con el pañal por encima para taparla. Él estaba pegado a ella con los pantalones bajados y se movía. La testigo precisó que este movimiento era compatible con una relación sexual con penetración.

Después de que la dirección del centro tuviera conocimiento de lo ocurrido, una médica exploró a la víctima. Asimismo, una enfermera tomó muestras de la vagina de la anciana días después, y allí encontró restos de semen.

«Estaba descontrolado»

Otra de las personas que compareció ayer ante el tribunal de la Audiencia de Palma fue el padre del acusado. «En aquel momento mi hijo estaba descontrolado», apuntó. El progenitor del encausado también señaló que entonces «estaba a punto de suicidarse. Quería que ingresara en el hospital o en la cárcel para que no lo hiciera», subrayó.

La fiscal rebajó ayer su petición inicial de diez años al acusado a siete años de prisión, tras apreciar la atenuante de reparación del daño, ya que este consignó 10.000 euros antes de la vista. Su abogado defensor, en cambio, solicitó penas alternativas de un año y nueve meses y otra de tres años y medio. Al ejercer su turno a la última palabra, el procesado dijo: «Pido disculpas a la familia».

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