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Seguridad marítima

Los vigilantes del aire en Baleares

Un avión del Servicio Aérea la Guardia Civil ha patrullado las islas durante esta semana para controlar embarcaciones con migrantes irregulares o droga

Así es el avión ligero de la Guardia Civil para prevenir la llegada de pateras y el tráfico de drogas Xavier Peris

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Así es el avión ligero de la Guardia Civil para prevenir la llegada de pateras y el tráfico de drogas Xavier Peris

Baleares ha contado durante esta semana con una patrulla muy especial. Se trata de un Beechcraft Wing Air 350, un avión ligero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil especializado en vigilancias para reprimir la inmigración irregular y el tráfico de drogas por vía marítima. El avión, que realiza misiones itinerantes a lo largo de toda España, ha recalado por primera vez en Mallorca. «Podemos detectar la traza de una embarcación sospechosa a ochenta millas de distancia», comenta su piloto, el comandante Sergio Marín.

El comandante Marín forma parte de las dos tripulaciones con las que viaja el Beechcraft, lo que les permite estar operativos 24 horas al día, con un tiempo de respuesta de apenas una hora. Estas tripulaciones suelen estar formadas por tres personas: piloto, copiloto y operador de sistemas. A Marín le acompañaban ayer el teniente Carlos Catalán y el cabo primero Enrique Sánchez.

La aeronave está operativa desde principios de año, pero esta es la primera vez que ha recalado en Mallorca, donde ha permanecido desde el pasado día 25. Este lunes tiene previsto continuar viaje a Alicante, donde se centrará en la vigilancia del corredor de Ibiza. 

A lo largo de esta semana los tripulantes del avión han realizado servicios diarios de vigilancia en el mar de Balears. Además del radar disponen de sofisticados medios técnicos que les permiten localizar la traza de una embarcación sospechosa a ochenta millas de distancia, y obtener imágenes nítidas a cinco millas. La experiencia de los tripulantes les permiten determinar rápidamente cuándo una embarcación es sospechosa. «Vigilamos especialmente los flujos de sur a norte, las embarcaciones que parten de las costas de África en dirección a la península», añade el comandante Marín. Y siempre en coordinación con Frontex, la agencia europea de fronteras. 

La llegada del Beechcraft obedece a una petición expresa del jefe de la Comandancia de Balears, el coronel Alejandro Hernández, ante el incremento de pateras registrada este año. La vigilancia de embarcaciones con migrantes irregulares es la prioridad, aunque también se persigue el narcotráfico. A lo largo de esta semana la aeronave ha realizado vigilancias de cuatro horas en distintos puntos del mar de Balears, donde los servicios de inteligencia consideran que es más susceptible que naveguen embarcaciones sospechosas. En cada patrulla se puede cubrir un área de unos 900 kilómetros cuadrados.

El Servicio Aéreo de la Guardia Civil, que inició su andadura en 2008, cuenta con otras dos aeronaves de mayor tamaño, las CN 235. Durante estos años han participado también en varias misiones internacionales que les han llevado desde el Mediterráneo oriental alas costas occidentales de África. «Hemos intervenido en países donde la única representación de las autoridades españolas era la Guardia Civil», prosigue Marín. En 2017 uno de sus aviones retornó a España desde Francia un cuadro de Picasso que había sido trasladado ilegalmente.

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