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Día de la Mujer

Trail femenino con la fuerza de la colmena

Asaltamontes, un grupo nacido bajo el liderazgo de Aroa Sío y Arancha Pérez de Lis, promueve esta disciplina con quedadas que ayudan a combatir situaciones de inseguridad

Llegada de participantes en la segunda quedada de Asaltamontes.

Son alrededor de ochenta mujeres. La pasión por el atletismo y la naturaleza las cementa. Comparten grupo de WhatsApp y cuenta de Instagram. Este domingo, abiertas al reclutamiento, volverán a reunirse bajo el liderazgo de Aroa Sío, la prestigiosa corredora de montaña, y Arancha Pérez de Lis. Han formado un colectivo denominado Asaltamontes Female. La compañía las alienta y las protege. Incentiva el esfuerzo y despeja el peligro de los caminos solitarios. Es la fuerza de la colmena.

Todo parte de Sío. Esta viguesa descubrió el trail cuando dejó de fumar. Una adicción más sana y poderosa. Durante el último lustro se ha convertido en una de las mejores especialistas de España. Quiere que otras disfruten de esa misma epifanía. Las exigencias de la élite nunca la han alejado de su misión apostólica. El pasado 6 de noviembre, a través de sus redes sociales, citó a otras mujeres en la iglesia de Coruxo. Es el punto exacto donde su propia vida experimentó un vuelco, entre el último pitillo y el primer amanecer. Aparecieron treinta. Con ellas partió corriendo hacia el parque forestal de Saiáns. Un viaje también interior para muchas de ellas.

Arancha Pérez de Lis figuraba en esa excursión original. Dietista, con una consulta de nutrición, era consciente de una problemática femenina habitual: “Falta una base de alimentación, pero a nivel deportivo estamos a años luz. En mujeres cuesta mucho. Medio te abandonas cuando tienes hijos y cuando llega la menopausia ya piensas que se acaba el mundo. Deberíamos hacer muchas más cosas, disfrutar de la vida y de nuestro cuerpo”.

Arancha y otras ya están curtidas en el running. Otras, no tanto. “Había de todos los niveles”, recuerda. La iniciativa cundió por filosofía y química. Aroa había llevado bizcochos y fruta. En las conversaciones surgió pronto la voluntad de estabilizar el grupo. Cada una empezó a concebir iniciativas; comunicación, posibles patrocinios... “Todas aportamos un poco para que esto vaya adelante y sigamos creciendo”.

Las treinta mujeres crearon un grupo de WhatsApp, enrolando a otras conocidas. Aquel fin de semana de noviembre había coincidido con el Trail de A Groba y alguna carrera popular. Así que quizá no sorprendiese que a la siguiente quedada, para galopar por Fragoselo, compareciesen ya más de 75 mujeres. “Salió superbien”, celebra Arancha. “Decidimos crear un perfil en Instagram para que esto no quede aquí, que se haga en otros sitios”. Ese segundo evento, con Aroa Sío como motor, ya se organizó en Vigo a la vez que en Ibiza y Bilbao con otras dos corredoras de montaña de élite, Fátima Blázquez y Leire Martínez.

“En el grupo a raíz de esto se empezó a generar más movimiento”, explica Arancha. “Yo empecé a ofrecer mis entrenamientos”.

–¿Quién se apunta a 15 kms por el monte? Necesito un gancho, alguien que tire de mí –escribía tal vez.

–Hoy, una salida más tranquila –planteaba si acaso.

Asaltamontes, el nombre elegido por Aroa Sío de entre los concebidos en un concurso de ideas, ha ido funcionando así entre las reuniones más pequeñas de las asociadas y esa gran quedada que depende en gran medida de los planes de entrenamiento de Sío. La tercera se celebró en tiempo de la San Silvestre.

En sustancia, Asaltamontes provee a sus miembros de una red social de utilidad específica. “Es muy difícil practicar el trail”, comenta Arancha. “Ya salir sola a correr impone un poco. Salir sola y por el monte, más todavía. Esta es una manera de incentivar que las mujeres se conozcan, compartan entrenamientos y salgan juntas”. No es un razonamiento teórico. “Comentas con las mujeres y todas han tenido situaciones de inseguridad: uno que te sigue, otro que te hace una broma estúpida que no hace gracia… Ir con más mujeres te permite sentirte más segura, acompañada, tranquila...”.

El grupo no ha dejado de explorar nuevas vías en estos escasos meses de existencia. Han adoptado la aplicación United Wom, “dedicada a planes para mujeres, no solo de atletismo, sino para otras actitivades como ir al cine. Esto está en pañales, empezando todavía”. Además, han creado una club a través de la plataforma Strava: “La que se inscribe entra dentro de una liga y cada mes se dará un premio gracias a los sponsors de Aroa. Es una forma de motivar la competitividad y la superación, siempre con pruebas asequibles”. Son 85 las anotadas hasta este momento.

Las quedadas seguirán siendo la gran fiesta de Asaltamontes. Han previsto una el 2 de julio y otra a comienzos de noviembre, ambas simultaneadas con reuniones parecidas en Cantabria y Gran Canaria “para que tenga más repercusión”. La siguiente, no obstante, es inminente, con motivo del Día de la Mujer que hoy se celebra. Se traslada al domingo por disponibilidad: “Será más fácil que venga la gente”.

Esa mañana (9.30 horas), en Monteferro y de manera gratuita, Aroa Sío impartirá inicialmente unas clases de propiocepción y técnica. Habrá ejercicios excéntricos, de fortalecimiento de tobillos y equilibrio, además de técnica de trail. Instruirá a las novatas sobre cómo manejar el cuerpo para evitar las caídas o minimizarlas en caso de que se produzcan. Posteriormente habrá una ruta por ese escenario nigranense “para coger soltura”, explica Arancha, que espera que “de paso se establezcan más relaciones entre mujeres, que entre ellas también queden”.

Épica en la vida cotidiana

Compartir relatos, propios o ajenos, es otra forma de apoyarse que en Asaltamontes practican. Son casos de superación que inspiran desde la cotidianeidad; no aventuras por paisajes exóticos al ritmo infernal de la élite, sino las batallas diarias que se pierden y se ganan. Es esa otra épica, más de resuellos que de arengas, con la que se construye la vida. –¿Qué os apetece que contemos a través de las redes? –propuso Arancha. –Historias reales de mujeres –le contestaron. “Hemos empezado con la sección ‘La saltamontes de la semana’”, explica la dietista. “Explicamos cómo una mujer empezó en el trail, sus carreras, sus fotos... Nos sirve como motivación”. “Me he estado poniendo en contacto con veteranas, que empezaron con 50 años y ya van a carreras como la Transcanaria”, detalla. Hay experiencias comunes, biológicamente inevitables, a las que se quiere despojar de cualquier tremendismo. “Por tener la menopausia no se acaba la vida. Debemos seguir practicando deporte, apuntándonos a carreras y disfrutando de la montaña. No importa la edad”. Cualquier latitud del planeta ofrece los ejemplos adecuados, como esa mujer estadounidense de 95 años que acaba de completar un trail de 5 kilómetros. “¡Qué pasada!”, exclama Arancha, aunque no necesita fijar la mirada tan lejos. Piensa en la ourensana Anuska Ramos. Con patologías tiroideas que le provocaban cansancio, su marido le aconsejó apuntarse al gimnasio. Tenía 51 años. A los pocos meses, regresando a casa de una sesión de ejercicio, decidió echar a correr. Completó 5 kilómetros. “Se fue metiendo y apuntando a carreras. Logró acabar sus primeros 10K en 50 minutos. Empezó hace tres años a realizar quedadas en el monte. Ahora ella y otras han creado un club, ‘A Cabra tira ó monte’. Son más de treinta, veinte de ellas federadas. Otra se hubiera quedado en casa, a taparse con la mantita. Anuska cambió por iniciativa propia. Es lo que queremos fomentar”, destaca Arancha.

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