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'Boom' cannábico

Lampistas que trabajan para traficantes de marihuana: "Pagan lo que pidas"

Dos instaladores de aparatos de climatización, necesarios en las plantaciones 'indoor', aseguran a EL PERIÓDICO que se trata de encargos en negro cada vez más frecuentes en el gremio | Los Mossos advierten del poder corruptor del dinero de la droga y hablan de connivencia entre estructuras legales y criminales

Lampistas que trabajan para traficantes de marihuana: "Pagan lo que pidas".

El poder de seducción del dinero negro que mueve la marihuana tiene capacidad para corromper pilares fundamentales de una sociedad democrática como policías, políticos o abogados, tal como advierten desde hace años los Mossos d’Esquadra, pero también la tiene para tentar a sectores económicos menos evidentes, como el de los transportistas, vendedores de bombillas o lampistas, oficios que se lucran del 'boom' cannábico que vive España como proveedores legales de materiales o servicios a los narcos. Los policías lo califican de "connivencia" entre estructuras legales y estructuras criminales. EL PERIÓDICO, del grupo Prensa Ibérica, ha entrevistado a dos lampistas que, bajo anonimato, admiten haber colocado aparatos climatizadores para refrigerar plantaciones 'indoor' ubicada en Catalunya.

Trabajar para los dueños de viveros de marihuana resulta "muy goloso", explica uno de ellos. Las organizaciones –y los traficantes más modestos– son clientes fieles. Si saben que pueden contar con los servicios de un instalador, siempre trabajan con el mismo. "No pueden llamar a cualquiera porque corren el peligro de que tú descubras su chanchullo. Además, pagan "en negro", por "adelantado" y "lo que pidas". "No regatean", reitera.

Plantaciones calurosas

Una plantación 'indoor' reproduce artificialmente las condiciones climáticas en las que crecen las plantas al aire libre. Llenar un espacio de macetas no es un problema. Como tampoco lo es preparar un sistema de riego 'gota a gota'. Lo complicado es sustituir al sol. Para eso usan bombillas de sodio de entre 600 a 1.000 watts, que emiten radiaciones parecidas a las solares. Cada una de estas bombillas gasta diariamente más electricidad que una familia entera, explica el jefe de inspecciones de Endesa, que señala que por ese motivo todas –o casi todas– las instalaciones están pinchadas ilegalmente a la red y se han convertido en un gravísimo problema de fraude eléctrico. También generan mucho calor. Tanto que las plantas no pueden crecer sin un climatizador que las enfríe. Ahí es donde entra la figura del instalador al que acuden antes de que la plantación esté operativa.

Los traficantes acostumbran a montar por su cuenta las instalaciones eléctricas. Pero tiran de profesionales con licencia para los climatizadores. Y estos, a pesar de que "siempre" acuden a los pisos "antes" de que se haya plantado la marihuana, saben que están instalando para traficantes: las máquinas están "sobredimensionadas", quieren aparatos de 3.000 o 4.000 frigorías para habitaciones que pasarían con climatizadores mucho menos potentes. Y, a menudo, piden que se cuelguen a un metro del suelo. Trabajar antes de que crezca la marihuana sí sirve para menguar el riesgo de ser investigados policialmente, aseguran. Procuran no hacer "el mantenimiento" porque, si fueran sorprendidos en una redada policial trabajando junto a las plantas, eso podría "conllevar problemas".

Uno de los dos instaladores asegura que estos trabajos le suponen un sobresueldo que no declara y que no va a dejar de hacerlos. El otro, por el contrario, asegura que por una cuestión de principios no va a aceptar el trabajo la próxima vez que le contacte un traficante. Algo que sucederá. "Con toda seguridad, a cualquier instalador de Catalunya le termina cayendo uno, dos, tres o cuatro pisos de marihuana".

Un sector emergente

Raúl Rodríguez, director general de la Federació de Gremis d’Instal·ladors de Catalunya (FEGiCAT), advierte a los lampistas que se prestan a montar una instalación eléctrica para una plantación de marihuana –que además están pinchadas ilegalmente a la red– que se exponen a quedarse sin licencia. También recuerda que en caso de accidente –estos cultivos provocan incendios de forma frecuente– serán también responsables. Sin embargo, matiza que los instaladores de climatizadores no tienen por qué saber el uso que va a hacer el cliente del aparato. "Si un vendedor de cocinas monta una cocina y esta acaba sirviendo para cocinar droga no es responsabilidad del vendedor", argumenta.

El director de FEGiCAT, además, no cree que sea un gremio seducido por el dinero negro de la marihuana porque actualmente experimenta un crecimiento importante: "El nivel de demanda de aparatos de energías renovables ha superado la oferta, hay empresas que tienen una lista de espera de meses, y también es uno de los sectores que mejor paga a sus trabajadores". "No creo que se expongan a perder la licencia y quedarse sin un trabajo así", razona.

Colaboración con el narcotráfico

Más contundente es el jefe de inspecciones de Endesa, que cada vez detecta instalaciones de marihuana más profesionales, y subraya que aceptar estos trabajos es "colaborar" con el narcotráfico de marihuana.

Para los Mossos, Catalunya se ha consolidado en los últimos años como el principal territorio europeo de producción y exportación de marihuana. Un escenario, avanzado por este diario en 2017, que ha atraído a mafias internacionales que se instalan aquí para cultivar industrialmente un cannabis que después venden al resto de Europa. El dinero fácil que proporciona una droga, que en España está perseguida por leyes más tolerantes que las que rigen en otros países, persuade poco a poco a más ciudadanos y empresas.

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