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Diario de Mallorca

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Sanidad

Médicos extranjeros, ¿la solución a un problema en la sanidad gallega?

Muchos de los profesionales que actualmente prestan servicio tienen entre 50 y 60 años y todo hace indicar que se produzca una explosión de jubilaciones que agravará el déficit en algunas especialidades

Usuario de un centro de salud en Vigo. / ALBA VILLAR

"Sí, conozco a varios: una compañera colombiana, que fue residente conmigo, trabaja ahora aquí. Y también hay un cirujano torácico latinoamericano que se formó en Galicia y está trabajando”, contesta una médica joven que trabaja en un hospital público gallego a la pregunta de si nota mayor presencia de doctores extracomunitarios en el Sergas. Es solo la muestra de una realidad creciente. Solo en los colegios profesionales de Pontevedra y Ourense en el último lustro se colegiaron –trámite imprescindible para ejercer– hasta 114 doctores llegados de fuera de Europa. Fueron 76 en Pontevedra desde 2017 y 38 en Ourense.

Si se suman los colegiados en las instituciones correspondientes de Lugo (47) y A Coruña –donde lo hicieron hasta 142 desde 2017–, la cifra se eleva a los 300; concretamente 299 galenos que se “visaron” para trabajar en la comunidad.

En A Coruña, hasta 142 médicos de otros continentes se visaron para trabajar en 5 años

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Y si miramos al presente más reciente, en lo que va de año, fueron más de una treintena, de los que prácticamente la mitad (14) se corresponden con doctores que pretendían ejercer en la provincia de Pontevedra. Así se desprende de los datos recopilados en todos los colegios de médicos gallegos. También llama la atención la llegada de doctores de otros continentes a Coruña, donde se colegiaron 31 doctores el año pasado. Fueron 15 en Lugo y 5 en Ourense.

Además, cuarenta médicos extracomunitarios ejercen en la actualidad su actividad en el Sergas, tal y como confirman desde la Consellería de Sanidade. Por tanto, a juzgar por la mínima cifra de los que se ocupan en hospitales públicos, se deduce que gran parte de estos doctores que llegan de fuera de Europa ejercen en centros privados o consultorios particulares.

El déficit de médicos gallegos que se ocupan en la comunidad tras la formación como Médico Interno Residente (MIR) y la salida de muchos profesionales para ampliar currículo o en busca de mejores condiciones laborales, está también detrás de estas cifras. Por eso, desde los colegios de médicos gallegos consideran que la situación actual es un “parche”. Es decir, los galenos extracomunitarios ocupan –normalmente– los puestos que, por carga laboral o condiciones, rechazan los gallegos. “Habría que preguntarse por qué los médicos españoles no quieren coger esas plazas”, plantean fuentes del Consello Galego de Colegios Médicos.

Tanto es así que el Ministerio de Sanidad acaba de ampliar el número de plazas de MIR para personas extracomunitarias con el fin de cubrir las 217 plazas vacantes en la última convocatoria, en España. Las vacantes para Galicia son once de las que la inmensa mayoría –nueve– se corresponden con Medicina familiar y comunitaria. Es decir, las de centros de atención primaria. Además ha quedado una sin cubrir en Medicina del trabajo y otra en Preventiva.

Muchos de los profesionales que actualmente prestan servicio en el Servicio Gallego de Salud (Sergas) tienen entre 50 y 60 años. Por tanto, no queda mucho tiempo para que se produzca una explosión de jubilaciones que agravará el déficit en algunas especialidades. Cantabria y Castilla y León ya han recurrido a la contratación de profesionales que no pertenecen al espacio europeo, como personal estatutario.

El jefe de Medicina preventiva de Povisa, Jorge Cavero. / MARTA G. BREA

“Aumentar los MIR extracomunitarios refleja una realidad poco favorable” Jorge Cavero - Jefe de Medicina Preventiva de Ribera Povisa en Vigo, de origen boliviano

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El doctor y jefe de Medicina Preventiva del hospital Povisa, de origen boliviano, ha sido uno de los precursores no europeos que en emplearse en la sanidad en Galicia, hace 12 años. Entonces los trámites no eran tan sencillos como los actuales.

–¿Le resultó difícil convalidar su titulación o la especialidad médica al llegar a España?

–En mi caso fue extraordinariamente difícil pues la homologación del título de médico la realicé el 2010 y en aquella época la política estatal no era favorable. Tardé 3 años en poder ejercer como profesional. Sé que ahora es mucho más fácil la homologación para la mayoría de países de habla hispana. Al parecer son solo meses de trámites burocráticos. Yo no tuve problemas con el reconocimiento de la especialidad pues yo hice el MIR en Barcelona. Sé que los médicos especialistas tienen la homologación de título más difícil pues deben acreditar que su formación sea comparable a la española.

–¿Cuáles fueron las causas de tipo profesional, que le animaron a trabajar en la sanidad española?

–La principal causa en su momento fue la económica. Otra razón profesional sería la posibilidad de trabajar en un sistema sanitario de tipo universal.

–¿Por qué causas cree que un número creciente de médicos extracomunitarios, mayoritariamente procedentes de Sudamérica, se están incorporando a la sanidad pública y privada en Galicia?   

– Es lo que veo desde hace algunos años y también me lo comentan los colegas de Barcelona. Yo interpreto las razones de esta situación de dos modos: una es que existe una pérdida creciente de profesionales médicos –y de enfermería– españoles por causas principalmente económicas y de falta de reconocimiento. La segunda es que los médicos extranjeros sufren estas mismas situaciones en sus países de origen, por lo que España es un primer destino para mejorar su calidad de vida.

–Debido al déficit de médicos en especialidades como Medicina Interna o Familiar y comunitaria, ¿cree que se debería de favorecer la captación de médicos de otros países?

–Pienso que es triste que la clase gobernante y la sociedad en general permitan ese déficit de profesionales sanitarios, en especial de los especialistas en Medicina familiar y comunitaria. La captación de profesionales de otros países, en cualquier país del mundo, por causas económicas y no demográficas, es una forma de ocultar lo poco que importa el profesional y el usuario del sistema sanitario.

–¿Cree que es buena noticia que Sanidad permita ampliar el número de plazas de Médico Interno Residente (MIR) para personas extracomunitarias plazas vacantes?   

–Pienso que es una buena noticia para los profesionales extracomunitarios y una mala noticia en general pues refleja una realidad muy poco favorable.

–Muchos doctores que vienen de fuera se ocupan en hospitales privados o consultorios, más que en el Sergas. ¿Tienen más facilidades o mejores condiciones?

–Posiblemente tengan mejores condiciones de trabajo y una mayor oferta. Yo accedí a un hospital privado porque en su tiempo las ofertas públicas eran en su mayoría eventuales y relativamente peor pagadas.

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