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Diario de Mallorca

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Galicia

Una licencia para caminar por el monte y blindarse ante accidentes

Vecinos piden regular el uso de los montes comunales, de titularidad privada, para que haya una póliza de seguro frente a incidentes y la responsabilidad no recaiga en los propietarios

Un ciclista pedalea por Nigrán.

Casi una cuarta parte de la superficie de Galicia la componen los montes comunales, que en teoría no son de acceso público general dado que se trata de propiedades privadas de los vecinos. Pero en la práctica, esta limitación, que además está recogida por ley, no se cumple y las personas, a pie, en bicicleta o en vehículos a motor, circulan libremente por los parajes de toda Galicia, algo que solo se podría hacer, siendo taxativos, si se contara con una autorización de los vecinos. Con el objeto de regular el uso socio-recreativo de este espacio natural, los comuneros han impulsado la elaboración de una normativa para regular el acceso y disfrute del monte, planteando como una posibilidad el pago de una licencia administrativa que sirviera como autorización genérica y, a la vez, como póliza de seguro para hacer frente a posibles accidentes de los usuarios y que la responsabilidad no recayera en los propietarios.

El impulso a esta normativa se aprobó por unanimidad en el Consello Forestal de Galicia celebrado el pasado noviembre, que acordó crear un grupo de trabajo para elaborar un documento de base sobre cómo regular este uso socio-recreativo del monte. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del servicio jurídico de la Consellería do Medio Rural, que en última instancia sería la encargada de dar forma a esta reglamentación.

Los comuneros son conscientes de que si su propuesta sale adelante obligaría a un cambio de mentalidad radical de los gallegos. “Pero hay que plantar este debate en la sociedad”, sostiene Xosé Alfredo Pereira, presidente de la Organización Galega de Comunidades de Montes, la asociación que propuso la iniciativa al Consello Forestal.

El grupo de trabajo, que iniciará el 17 de febrero su andadura, lo componen seis entidades, que son las que tendrán que consensuar las distintas propuestas. “Se trata de ordenar y regular los usos y actividades socio-recreativas a desarrollar en los diversos montes o terrenos forestales en aras de su conservación y de la protección del medio natural”, indica la Consellería do Medio Rural.

Pereira quiere dejar bien claro que el objetivo no es, ni de lejos, “cerrar el monte”, sino que pone el acento en la acción de “regular”. “Queremos que esté abierto a todos, pero con una reglas más claras y detalladas”, insiste.

Con carácter general, la legislación permite circular por las pistas y caminos de los montes comunales con autorización de los propietarios y prohíbe que los vehículos vayan campo a través o por senderos, restricciones todas ellas con un escaso grado de cumplimiento.

Una de las preocupaciones de las comunidades vecinales es que en caso de accidente, la víctima puede reclamar daños e incluso responsabilidades penales a los propietarios, como ha pasado con algunos ciclistas que se encontraron con trampas en el monte que les provocaron graves lesiones. “La ley está abierta a mucha interpretación y pueden derivarse consecuencias civiles y hasta penales para los dueños”, advierte el presidente de la Organización Galega de Comunidades de Montes.

De ahí que plantee la posibilidad de una licencia administrativa, similar a la que se exige para la pesca recreativa de litoral, que funcione como una autorización para andar por los montes y también como seguro en caso de accidente. “Para que un eventual percance no repercuta a la comunidad de montes”, aclara Xosé Alfredo Pereira.

En todo caso, será el grupo de trabajo del Consello Forestal el que hilvane la propuesta final de normativa que supervisaría la Consellería do Medio Rural para ver qué formato adoptaría, si con mediante plan, una orden o un decreto.

Tres apuntes

1 - 664.000 hectáreas de monte comunal

Los montes comunales privados ocupan un área de 664.000 hectáreas, casi una cuarta parte la superficie de la comunidad autónoma.


2 - Montes públicos, una mínima parte

Al contrario que en el resto de España, en Galicia hay muy pocos montes de titularidad pública. Apenas superan las 55.000 hectáreas.


3 - Más de 3.000 comunidades

En el año 2019 la Xunta tenía contabilizadas 3.327 comunidades vecinales de montes, 841 de ellas en la provincia de Pontevedra.

Quemas agrícolas

Por otra parte, las quemas agrícolas y forestales de particulares quedan prohibidas desde mañana debido a las condiciones meteorológicas. Desde ayer ya no se expiden más permisos y los que ya han sido concedidos quedan en suspenso.

La decisión se ha tomado tras evaluar la evolución de la situación meteorológica y una vez analizados al detalle los diferentes indicadores técnicos que inciden en el riesgo de fuego.

Además, la Consellería do Medio Rural ha pedido la colaboración de la ciudadanía para que extremen las precauciones y se denuncie cualquier actividad delictiva incendiaria. De hecho, ayer se registró un fuego en el concello ourensano de Viana do Bolo. Las llamas quedaron estabilizadas a media tarde tras quemar unas 20 hectáreas.

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