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Crisis del coronavirus

De la chica que no se vacunó porque estaba de vacaciones al senegalés que rechazó sin querer la vacuna 18 veces: las historias del día de la inmunización sin cita

Vacunados en Asturias.

Moru Sow es un vendedor ambulante senegalés que vive en Gijón desde hace 14 años. Por problemas con el idioma, rechazó sin querer hasta en 18 ocasiones la cita para administrarse su primera dosis de vacuna contra el covid. Fue gracias a una amiga, Nuria Garrido, que esta mañana acudió a la vacunación sin cita previa en la Plaza Mayor. Ambos se conocen desde hace tiempo y fue ella la que se informó del proceso que arrancó esta mañana no solo en en la plaza del Ayuntamiento gijonesa sino también en el Palacio de los Deportes. “Tenía muchas ganas de vacunarme", reconoció el hombre.

Su caso ejemplifica una de las casuísticas que más se veían esta mañana en los ocho puntos en los que el Servicio de Salud del Principado de Asturias instaló los equipos de vacunación sin cita previa: la de aquellos que no se entendieron con el sistema y, por lo tanto, tuvieron que esperar su turno.

Celia Vázquez era otro caso de repesca. Esta adolescente de 13 años estaba acompañada en la cola de la vacunación por su abuelo, Manuel Bermúdez y por su primo, Miguel Lastra, un chiquillo de seis años. La joven estuvo de vacaciones con su familia en Huelva y acudió esta mañana a la plaza Mayor de Gijón para administrarse la primera dosis: “Estoy un poco nerviosa, pero ya tengo ganas de que me vacunen”, concretó.

Carmen Sicilia fue otra de las asturianas que esta mañana acudió a la cita abierta impulsada por el Sespa. "Pasé el verano fuera y no pude venir a las fechas que me dijeron. Yo me quedo mas tranquila pudiendo venir hoy. Vine pronto para no hacer mucha cola", contaba. Sofia Sol Carbajo, por su parte, fue la primera en vacunarse hoy en el autobús instalado para inmunizarse en Oviedo. Tiene 12 años y no se pudo vacunar. En el momento que la llamaron estaba fuera y ahora toda su clase ha recibido ya los pinchazos que ella esperaba "con ilusión" esta mañana.

"Vengo con mi hija que estaba fuera y no podíamos venir cuando le tocaba. Esperaba que hubiera cola y venimos con tiempo. Me quedo mas tranquila si ella se vacuna", relataba en la cola Carmen Blanco. A su lado Juan David Segura ejemplificaba uno de los casos más comunes estos meses: el de los asturianos que se enfrentaban al robot que daba las citas y que se daba de bruces con algún error. "La maquina me decía que me tocaba en septiembre. Hay muchas personas que no han podido vacunarse y creo que es muy importante que nos inmunicemos. Vine pronto porque esperaba que hubiera gente", relataba.

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