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TOROS
Cayetano Rivera Torero

«No me veo en el mundo del toro dentro de diez años»

«La pandemia ha puesto en evidencia problemas políticos que ya estaban latentes»

Cayetano Rivera regresa Mallorca tras su actuación en 2016.

Cayetano Rivera regresa Mallorca tras su actuación en 2016. EFE

Cayetano Rivera (1977) siempre se encuentra de plena actualidad tanto por su vida profesional como personal. Con motivo de su regreso a los ruedos mallorquines este viernes a las 19.30 horas para intervenir en el festival de Inca, Diario de Mallorca entrevista al torero para conocer de primera mano ciertos aspectos relevantes en torno a una figura única. El diestro, que mañana participa en un festival taurino en Inca (19.30 horas), confiesa que no suele «escuchar ni leer mucho las críticas, cada uno puede tener su propia opinión, a mí no me afectan».

Tras su última actuación en el Coliseo Balear en 2016, ¿qué le supone el regreso ante la afición mallorquina?

Por la situación que atraviesan los toros en Mallorca, cualquier festejo que se organice aquí es especial y una batalla en contra del totalitarismo. Tengo recuerdos muy bonitos de niño cuando mi abuelo fue empresario del Coliseo donde, por cierto, ese 2016 formé parte de la última corrida previa a la inactividad que vino después sufrida con motivo de la ley «toros a la balear».

La empresa Tauroemoción no contó en un principio con usted para este festejo, ¿le ha molestado entrar por la vía de la sustitución de Ponce?

Para nada. Se trata de un festival benéfico y lo único importante es colaborar de la manera que sea necesaria.

Ordóñez, Paquirri, Dominguín, Vázquez… de todos ellos, en su foro interno, ¿de quién se siente más orgulloso de haberse forjado para llegar al nivel actual como profesional?

Cada uno en su estilo, para mí todos los miembros toreros de mi familia son genios y unos referentes. Dotados de una extraordinaria personalidad. Intento aprender de todos para, a partir de ahí, desarrollar mi propio estilo.

¿Cree parecerse a alguno de ellos?

No. Puedo tener «cosas» de ellos pero intento ser yo mismo. Las copias nunca son buenas.

¿Qué opinión tiene de aquellos que le encasillan como torero mediático?

No suelo escuchar ni leer mucho las críticas. Cada uno puede tener su propia opinión. A mí no me afectan.

Tras el sorteo, ¿prefiere que las cuadrillas le muestren a través de los smatphones los astados que lidiará por la tarde?

No sigo un ritual fijo. Es cierto que con los teléfonos móviles actuales, las redes sociales y los portales taurinos hoy en día es muy fácil ver los toros de la tarde. Hay veces que los veo y otras que no.

Son ya 15 años desde su alternativa en 2006 en Ronda, ¿cómo se ve de aquí a diez años? ¿Como torero, como apoderado o más bien apartado del mundo del toro?

Nunca se sabe lo que te deparará el futuro pero, a priori, no me veo en el mundo del toro dentro de diez años.

Aficionados, críticos y profesionales —incluidos—, hay quienes piensan que el sistema está prostituido. ¿Usted opina lo mismo?

Creo que nuestra supervivencia pasa por adaptarnos al mundo actual. Hay estructuras caducas que sin duda hay que modernizar pero sin perder nunca la esencia que hace de la tauromaquia algo único.

El día del festejo, previo a enfundarse el vestido de torear, ¿qué tiene por costumbre hacer?

No suelo salir de la habitación pero tampoco consigo quedarme dormido a la hora de la siesta. Trato de relajarme viendo alguna serie o película, matando el tiempo —que se hace muy largo— antes de la corrida.

Con las circunstancias que estamos atravesando, ¿qué cree que ha hecho más daño al mundo del toro: la pandemia, la gestión política o la nefasta gestión taurina?

Creo que la pandemia lo que ha hecho es poner en evidencia problemas estructurales y políticos que ya estaban latentes. Simplemente ha acelerado un proceso que se estaba produciendo y se veía venir de hace mucho. Esto puede ayudar a su desaparición o servir de acicate para afrontar el cambio que necesita la tauromaquia en el siglo XXI para adaptarse a los tiempos y sobrevivir.

¿Cuál es el mayor peligro al que se enfrenta el toreo más allá de las consecuencias de la pandemia?

El totalitarismo que trata de imponer un pensamiento único matando la diversidad. Esa dictadura de lo que se considera políticamente correcto y de lo que no.

¿A quién está agradecido Cayetano?

A todas esas personas que en algún momento de mi vida me han ayudado.

Séame sincero, por favor, ¿en qué grado ha sentido usted no poder disponer ni utilizar en sus actuaciones las pertenencias que su padre le dejó en herencia? ¿Le guarda rencor a Isabel Pantoja?

(El silencio fue la respuesta del diestro antes de despedirse cordialmente y agradecer a Diario de Mallorca la entrevista).

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