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Diario de Mallorca

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PRIMERA DIVISIÓN

El Mallorca sobrevive en San Mamés gracias a Rajkovic

El conjunto bermellón saca un punto milagroso frente al Athletic en un partido en el que el portero serbio pone la nota positiva (0-0)

Rajkovic rescató un punto para el Mallorca en San Mamés. portatil

Estrenarse en San Mamés con un empate a cero nunca puede ser un resultado negativo. El Mallorca rascó un punto frente al Athletic y da por bueno su debut liguero. Pero de ese estreno positivo en el casillero tiene gran parte de culpa Predrag Rajkovic. El guardameta serbio estuvo providencial durante los 90 minutos. Salvó dos goles cantados por la grada y demostró que, al menos en la portería, el equipo está salvado.

No tan buenas fueran las sensaciones en el resto de líneas. El conjunto bermellón fue un títere, expuesto al desbordante y descarado dominio de los de Valverde, que lo intentaron de todas las formas, pero fueron incapaces de agujerear la portería rival. Al Mallorca le faltan mimbres, calidad y jugadores que den el nivel o, al menos, eso es lo que se desprendió del primer partido de Liga. Férreos en defensa, pero desaparecidos de medio campo para arriba.

La única duda que dejó en el tintero Aguirre durante la previa se despejó al conocer el primer once de la temporada. Battaglia fue el futbolista elegido por el técnico mexicano para formar en el pivote defensivo. ¿El resto? Lo que ya se intuía: Rajkovic bajo los palos; defensa de cinco con Maffeo, Valjent, Raíllo, Copete y Costa; centro del campo para Grenier y Dani; Kang de enganche y Muriqi como futbolista más adelantado.

Como una tromba y sin miramientos, demostrando que los amistosos de pretemporada son solo eso, amistosos, y que el ritmo, la intensidad y las ganas distan mucho de la realidad de la competición regular. Así salió el Athletic en su debut liguero en San Mamés. Presionando arriba a un Mallorca desubicado y moviendo con avidez y codicia la pelota.

Sobre estas bases, como es lógico, no tardaron en llegar los primeros avisos. Villalibre, en el 3, probó a Rajkovic con un remate con el exterior del pie que el portero bermellón despejó a córner. Cinco minutos después fue Vesga quien afinó la puntería con un trallazo desde fuera del área que escupió el poste y en el 18 el serbio se vio obligado a despejar un disparo de Berenguer a pase de Muniain. La apisonadora vasca apretaba, pero no sentenciaba.

Dani controla el esférico ante la presión de varios rivales. RCDM

El Mallorca comenzó a respirar un poco pasado el cuarto de hora de juego. Se despejó de la presión inicial e intentó imponer un juego directo. Sufría en defensa, aún concediendo pocos espacios; pero en labores ofensivas el balón quemaba. Daba la impresión que faltaban ideas, pero sobre todo calidad. La ocasión más clara para los rojillos, durante los primeros 45 minutos, llevó el sello de Muriqi, quien aprovechó una mala salida del Athletic para robar el balón y plantarse delante de Unai Simón. Tapó, no sin problemas, el internacional el intento de remate del kosovar.

Pero ese rayo de esperanza se quedó en eso. Mientras los jugadores del Mallorca se iban cargando de tarjetas, los leones afilaban sus garras con continúas triangulaciones y jugadas ensayadas, monopolizando el balón en acciones ofensivas, pero sin resultado. Los de Aguirre se podían dar por contentos cuando el colegiado pitó el final de la primera parte: habían sobrevivido.

Ni un ápice cambió el guion en la segunda mitad. Más allá de una volea puntual de Maffeo en los primeros instantes, el Athletic conectó el modo apisonadora y no dejó respirar a los bermellones, incapaces de traspasar la línea de medio campo. Grenier empezó a evidenciar una preocupante falta de físico; la defensa, contundencia y a Muriqi que le llegara aunque solo fuera un balón. La nota más positiva, porque pese a la encerrona no todo fue malo, la puso Rajkovic, quien evitó el 1 a 0 al tocar levemente el balón, en un potente disparo de Yuri, y enviarlo al poste.

Aguirre tardó en hacer su primer cambio, entre otras cosas porque, al mirar hacia el banquillo, el panorama es desolador. Antonio Sánchez sustituyó a Dani Rodríguez en el 64 y fue justo solo un minuto después cuando el Mallorca dispuso de su mejor ocasión. Kang In Lee remató de cabeza un buen centro de Maffeo, pero se topó con la estirada providencial de Unai Simón.

El Mallorca siguió aguantando como bien pudo las embestidas del conjunto vasco y encomendó todo a un Rajkovic magistral. A falta de ocho minutos para el final del encuentro, otra vez el meta serbio metió una mano providencial a Guruzeta cuando la grada de San Mamés ya cantaba gol. Y ya en el descuento, despejó un potente disparo a Nico Williams.

Los bermellones sacó un punto milagroso de uno de los estadios más complicados de Primera División. En el fútbol lo que valen son los resultados y el empaten lógicamente es buenísimo. Las sensaciones, sin embargo, todavía distan mucho de lo esperado. Hay trabajo para Aguirre, pero sobre todo para Pablo Ortells.

Ficha técnica:

Athletic: Unai Simón; De Marcos, Vivian, Yeray, Yuri; Vesga, Sancet (Zarraga, min. 57), Muniain (Guruzeta, min. 70); Williams (Malcom, min. 86), Berenguer (Nico Williams, min. 70) y Villalibre (Raúl García, min. 57).

Mallorca: Rajkovic; Maffeo, Valjent, Raíllo, Copete, Jaume Costa; Battaglia, Dani Rodríguez (Antonio Sánchez, min. 64), Grenier (Baba, min. 83); Kang In Lee (Lago Junior, min. 86) y Muriqi (Abdón, min. 86).

Goles: No hubo.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité gallego).

Tarjetas amarillas: Copete (min. 22), Battaglia (min. 30), Dani Rodríguez (min. 35), Antonio Sánchez (min. 65), Kang In Lee (min. 71), Grenier (min. 75),

Tarjetas rojas: No hubo.

Estadio: San Mamés (39.747 espectadores).

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