Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Primera División

El Real Mallorca mira hacia afuera

El conjunto dirigido por Aguirre afronta una nueva temporada con la misión de lograr ser competitivos a domicilio -En las últimas dos campañas en Primera División, los bermellones tan solo han sumado 18 puntos de 114 posibles como visitantes

Osasuna - Mallorca Jesús Diges

Es la gran asignatura pendiente de este Mallorca. Ni Vicente Moreno, ni Luis García ni Javier Aguirre consiguieron componer un equipo eficaz a domicilio. La falta de puntuación como visitante ha sido el gran lastre que ha arrastrado esta plantilla desde que retornara a Primera. De hecho, tan solo ha sumado 18 puntos de 114 posibles lejos de la isla. Un registro muy pobre y que deben mejorar para no tener que depender solo de los resultados en Son Moix. 

El gran bloque de jugadores que permanece junto desde hace varias temporadas siempre ha contado con el mismo problema. Muchas veces se ha quedado cerca, pero cada viaje hacía prever un resultado negativo a la vuelta. Ahora debuta ante el Athletic, en San Mamés, un estadio poco propicio para comenzar una racha positiva, pero algún día hay que empezar. 

Con Vicente Moreno, en la temporada 2019/20, el Mallorca fue un regalo a domicilio. Una victoria, tres empates y quince derrotas –6 puntos de 57 posibles– fueron una losa incapaz de remontar con los resultados en casa, con el descenso a Segunda como triste final de la historia para el equipo del doble ascenso consecutivo. Con Luis García a los mandos, en Segunda se vio otra versión lejos de la isla, aunque ni los rivales ni la exigencia fueron los mismos. De hecho, el Mallorca acabó como mejor visitante del campeonato, con 37 puntos lejos de casa, tres por encima del Espanyol, máximo rival aquel año. 

Y el comienzo en Primera, una vez logrado el ascenso, fue inmejorable, con una victoria en Vitoria ante el Alavés (0-1). Pero tras ese día, solo se contabilizó un triunfo más, ante el Atlético en el Wanda (1-2) tres meses y medio después. Los números con el madrileño a domicilio, antes de su destitución, se tradujeron en ocho puntos de 42 posibles.  

Y ya con Aguirre al frente, la tónica discurrió igual, aunque curiosamente fue una victoria como visitante, ante Osasuna en El Sadar en la última jornada, la que certificó la permanencia. Antes de ello, sus números fueron tres derrotas y un empate, también de vital importancia, ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán (0-0).

A falta de dos días para que el Mallorca se vista de corto para empezar de nuevo la Liga, mejorar los registros a domicilio debe ser un objetivo prioritario para, como repiten los jugadores en cada comparecencia, «sufrir menos que el año pasado».  

Compartir el artículo

stats