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Diario de Mallorca

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Ridículo para la historia del Mallorca ante el Granada

El equipo de Aguirre encaja una bochornosa derrota ante un rival que jugó a placer (2-6) y que le acerca a Segunda División

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Real Mallorca - Granada G. Bosch

Lo que tenía que ser una gran fiesta del mallorquinismo se convirtió en la peor de las pesadillas. En un partido lamentable del Mallorca, tiró por la borda gran parte de sus aspiraciones de salvación al perder un partido clave ante el Granada en un ridículo mayúsculo, la peor tarde en muchos años, y eso que ha habido unas cuantas. Y de qué manera, un 2-6 que lo dice todo. La cara de los futbolistas al final del partido, despidiéndose de los pocos aficionados que quedaban en las gradas, parecía una despedida de Primera. El golpe fue demasiado duro y levantarse de tamaño disgusto costará Dios y ayuda.

El equipo de Aguirre, fatal de principio a fin, fue una caricatura de sí mismo, con errores garrafales en defensa. Así es imposible mantener la categoría. Un equipo que encaja seis goles como local ante un rival que también aspira a mantenerse no tiene defensa posible. Fallaron todos, desde Sergio Rico, fatal en el cuarto gol, que lo pagó con los abucheos de la afición, hasta los centrales Valjent y Raíllo, nerviosos y blandos toda la tarde; un Kubo errático y un Dani en su línea, falto de todo. Y así hasta el infinito.

En un partido en el que te juegas media permanencia es imperdonable la pachorra con la que afrontaron el partido. Toda una semana preparando la final para que a los cinco minutos te sorprendan y te dejes avasallar en una segunda parte aberrante con un nuevo gol nada más sacarse de centro. Este resultado más propio de un partido de tenis que de fútbol deja al Mallorca a los pies de los caballos

Luis Suárez adelantó a su equipo en un saque de esquina. Hasta tres veces remataron los andaluces a la portería de Sergio Rico, y a la tercera fue la vencida con el gol del colombiano que puso de los nervios a los jugadores y a una afición que respondió a la llamada del club y prácticamente llenó el estadio.

El Mallorca tardó en reaccionar. El gol dejó tocado a los hombres de Javier Aguirre, que no sabían qué hacer con el balón. La salida de la pelota desde la defensa, sobre todo de Raíllo, era desesperantemente lenta. Los hombres de Karanka estaban mejor puestos sobre el terreno de juego y pletóricos de moral por el gol a su favor. El Mallorca necesitaba una o dos marchas más porque todo era muy previsible. No conectaban los jugadores, con Muriqi esperando que le llegara algún balón en condiciones, Abdón corriendo de lado a lado, Kubo desubicado y Dani perdido. El juego no fluía, con los rojillos más pendientes del árbitro que del balón.

Pero el fútbol siempre tiene deparada alguna sorpresa. Y esta llegó antes de cumplirse la media hora de juego con el golazo de Salva Sevilla. El andaluz, con 38 añitos a sus espaldas, enganchó un centro de Muriqi desde treinta metros que hizo inútil la estirada de Maximiano. El estadio fue una fiesta para celebrar un empate que nadie esperaba que llegaría tan pronto porque el Mallorca apenas existía. Con este gol al Granada son ya cinco los que suma el almeriense, el máximo goleador del equipo. Un jugador que, si alguien no lo remedia, está jugando sus últimos partidos como rojillo porque no se ve ninguna intención por renovarle. 

El Mallorca parecía que se había puesto las pilas. Acechaban los rojillos el área de Maximiano, pero sin peligro. A tres minutos del descanso le fue anulado un gol a Maffeo por fuera de juego, muy claro, en un saque de falta de Salva Sevilla.

La debacle

La segunda parte fue para olvidar desde el pitido inicial. El Mallorca vio cómo se le escapaba el partido, y tal vez la permanencia, en ocho minutos nefastos en que encajó dos goles. El primero, en una incomprensible falta de concentración, en el primer minuto de juego que aprovechó Escudero para colarse entre los centrales rojillos. Fue un mazazo que dejó muy tocado a los locales, y casi hundidos cuando tres minutos después fue Antonio Puertas quien marcaría el tercero, de tacón, a pase del cuarentón Jorge Molina, que acababa de entrar. El silencio se hizo en Son Moix. 

Pero, en unos primeros quince minutos de la segunda parte frenéticos, Raíllo, muy mal toda la tarde, acortaría distancias de cabeza tras un centro de Maffeo. El sí se puede resonó en todo el estadio, hasta que de nuevo Molina, el mismo que marcó tres goles a los rojillos en Los Cármenes, batió a Sergio Rico, que se tiró tarde y mal en un disparo que parecía no tener muchas complicaciones. El guardameta escuchó los primeros pitos, pero sería injusto enfocar la derrota en su persona. Fue todo el equipo el que falló, del primero al último de los suplentes. Ahí se acabó el partido para el Mallorca, aunque todavía llegarían dos más, uno de Uzuni en el 77 y otro de Jorge Molina, el segundo de su cuenta particular. La maldición de las 14 horas sigue su curso, pero no fue la hora la culpable de una derrota letal, sino el pésimo partido de un Mallorca que firmó todas las papeletas para perder.

El partido acabó con medio estadio vacío, como no podía ser de otra manera, y con gritos de Maffeo, Maffeo, posiblemente el único jugador que lo da todo sobre el terreno de juego. El Mallorca se ha pegado un tiro en el pie, prácticamente definitivo, salvo un milagro que ya muy pocos esperan que se produzca. No puedes encajar diez goles -cuatro en la primera vuelta y seis este sábado- ante un rival con el que te juegas la permanencia. El Mallorca lo hizo posible. Así le fue, así le va.

2 REAL MALLORCA: Sergio Rico; Maffeo, Valjent, Raíllo, Jaume Costa (Oliván, m.84); Baba, Salva Sevilla (Ángel, m.67), Dani Rodríguez (Antonio Sánchez, m.67), Kubo (Llabrés, m.84); Abdón (Kang In Lee, m.52) y Muriqi.

6 GRANADA: Maximiano; Quini, Víctor Díaz, Domingos Duarte, Escudero (Germán, m.75); Germán, Petrovic, Antonio Puertas (Arias, m.75), Collado (Uzuni, m.61), Machís (Gonalons, m.61); Luis Suárez (Jorge Molina, m.51)..

GOLES: 0-1. Luis Suárez remata a la salida de un córner (m.3). 1-1. Salva Sevilla desde 30 metros a pase de Muriqi (m.27). 1-2. Escudero con la zurda dispara entre los centrales (m.46). 1-3. Antonio Puertas, de tacón, a pase de Molina (m.54). 2-3. Raíllo de cabeza a pase de Maffeo (m.58). 2-4. Jorge Molina (m.68). 2-5. Uzuni (m.77). 2-6. Jorge Molina (m.89).

ÁRBITRO: De Burgos Bengoetxea (Comité Vasco). TARJETAS AMARILLAS: Raíllo (m.45+1), Maffeo (45+3), Domingos Duarte (m.59), Valjent (m.66), Petrovic (m.83).

INCIDENCIAS: 18.466 espectadores en el Visit Mallorca Estadio.

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