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Diario de Mallorca

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Opinión

Sábado de frustración, por Antoni Ruiz

Rico sale ante la presión de Josan.

Pudo ser un sábado de gloria para el Mallorca, de haber puntuado, pero se ve que habrá que esperar todavía para ese domingo de resurrección del equipo de Aguirre, que en 90 minutos parecía haber desandado todo el camino apuntado ante el Atlético.

El partido acabó siendo un calvario, pese a que los argumentos para que no fuera así fueron los mismos que hace dos jornadas: defensa de cinco con tres centrales, esta vez con todos los efectivos a disposición del mexicano. Se rompió Jaume Costa y acabó el orden, empezando por el técnico, que antes de recurrir a un central natural como Russo prefirió cambiar de banda a Maffeo para hacer entrar a Gio en el lateral derecho, la zona por la que entraba el mayor peligro del Elche. Mojica se aprovechó de ello y dio el primer golpe que acabó en un pis pas con la confianza del grupo.

Tras el descanso, y con el plan de blindar la portería que había saltado por los aires, se optó por el talento que estaba oculto en el banquillo, Kang y Kubo, algo que tal vez hubiera funcionado mejor de inicio. Lo que no era de esperar era que Sergio Rico volviera a demostrar las inseguridades que se han convertido en su vía crucis en esta isla y que hacen dudar de si es merecida su titularidad. La derrota escuece, sobre todo por la contundencia, pero la salvación de este equipo pasa por Son Moix y el partido ante el Alavés es el primero que se ha de ganar sí o sí.

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