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Diario de Mallorca

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Fútbol

El Mallorca se hace con su triunfo más inesperado

El equipo de Aguirre derrota al Atlético un gol de penalti de Muriqi, rompe su racha de siete derrotas consecutivas y sale del descenso

Los jugadores del Mallorca celebran el gol de Muriqi de penalti.

Con una idea clara de juego, con una entrega encomiable y fiándolo todo a un golpe de suerte, el Mallorca ha conseguido hoy la victoria más inesperada de la temporada. En un partido en el que no pasaba nada, con dos equipos que se anulaban, el equipo de Javier Aguirre se ha anotado esta tarde ante el Atlético de Madrid una victoria descomunal, que no entraba en sus cálculos y que puede darle la permanencia. Un gol de Muriqi de penalti en el minuto 65, tras un pisotón de Reinildo a Maffeo, ha dado el triunfo a los rojillos, que rompen así una racha de siete derrotas consecutivas. Aguirre le ha dado a Simeone de su propia medicina, con un partido muy serio en defensa.

Al igual que ante el Getafe la semana pasada, el objetivo del equipo de Javier Aguirre era el empate, a cero por supuesto. La consigna desde el pitido inicial era de que nada reseñable ocurriera sobre el terreno de juego. Marcas estrechas, el equipo lo más junto posible y anular a los jugadores más importantes de Simeone, los que en un momento dado pueden marcar diferencias. Y de esos tiene muchos el conjunto rojiblanco, desde Griezmann a Suárez y Carrasco. Joao Félix, el futbolista más en forma de los madrileños, descansó pensando en el partido del próximo miércoles ante el Manchester City.

La idea estaba clara. Cero riesgos, defensa numantina y hasta quitarse el balón de encima si era necesario, por mucho que Aguirre dijera en la víspera que el objetivo era la victoria. Solo el penalti que acabaría llegando podía dársela, porque jugando como hoy es del todo imposible. Para ganar, o al menos intentarlo, hay que rematar a portería. Y no lo ha hecho el conjunto rojillo, que ha permitido a Oblak vivir el que posiblemente haya sido el partido más plácido de la temporada.

El sistema de Aguirre funcionó a la perfección. Buscaba el empate y se encontró con la victoria. Plantear un partido a empatar suele salir mal, pero no hoy. Es verdad que el equipo no está para ninguna alegría, que debía cortar ya la impresentable racha de siete partidos consecutivos perdiendo, pero a un equipo de Primera, por muy modesto que sea, se le debe exigir algo más. No le servirá este planteamiento en casa ante el Granada, Alavés o Rayo, tres finalísimas, y posiblemente tampoco en Elche el próximo sábado. Ha de ser muy desesperante para un delantero como Muriqi jugar en este Mallorca de Aguirre, pensado para defender, huyendo del ataque y del balón como de la peste. El kosovar se pasó el partido corriendo de un lado a otro e intentando atrapar todos los balones que volaban sobre el cielo de Son Moix. Cuando el Mallorca tenía el balón es como si tuviera en sus pies un objeto extraño del que escapar cuanto antes. El que se hacía con el esférico desde la defensa, ya sea Raíllo, Valjent o Baba, se encontraba a los compañeros estáticos, sin ningún movimiento de desmarque. Por eso le duraba tan poco el balón al equipo.

Tuvo suerte el Mallorca en la primera parte de que el Atlético también estaba espeso. Este tipo de partidos entre unos cuartos de final de Champions, con toda la adrenalina a tope, es un tormento para los grandes. Toca ponerse el mono de trabajo, es un día más en la oficina después de una gran juerga futbolística como lo debe ser siempre jugar en el Etihad ante un coloso como el City de Guardiola.

Tras el descanso, Simeone ha presentado un planteamiento algo más ofensivo, prescindiendo de Koke y dando entrada a Lemar, y a Cunha por un inédito Griezmann. Todo igual en el Mallorca. No había motivos para cambios porque la mitad del objetivo se estaba consiguiendo. A los ocho minutos Kubo ha entrado por un desfondado Kang, cansado de correr y correr sin un objetivo concreto.

Pero con la entrada del japonés algo ha cambiado en el partido. El Atlético seguía como dormido y el Mallorca se ha puesto las pilas. Kubo le ha dado otro aire al equipo y al partido. Y ha pasado lo inesperado. Un penalti a favor de los locales por un claro pisotón de Reinildo a Maffeo. Previa consulta en el VAR, Muriqi ha marcado. Ver para creer. El Mallorca iba por delante en el marcador. Joao Félix ya estaba en campo para intentar arreglar el desaguisado. Los de Aguirre y los más de quince mil aficionados que acudieron a Son Moix empezaban a creérselo.

El Mallorca conseguía que nada pasara en su área, con los tres centrales, Valjent, Raíllo y Oliván, descomunales, y un Baba omnipresente. Ni los seis minutos que ha alargado Munuera Montero, por cierto, el mismo árbitro del Wanda en la primera vuelta, han podido con un Mallorca que sale del descenso gracias a su victoria más inesperada.

 RCD MALLORCA: Sergio Rico; Maffeo, Valjent, Raíllo, Oliván, Jaume Costa; Baba (Grenier, m.93), Antonio Sánchez (Battaglia, m.84), Dani Rodríguez; Kang (Kubo, m.53) y Muriqi.

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak; Marcos Llorente, Savic, Felipe (Lodi, m.74), Reinildo; Kondogbia, Koke (Lemar, m.46), De Paul, Carrasco, Griezmann (Cunha, m.46), Suárez (Joao Félix, m.61).

ÁRBITRO: Munuera Montero (Comité Valenciano). TARJETAS AMARILLAS: Dani Rodríguez (m.43), Versaljko (m.61), Reinildo (m.65), Baba (m.79), Savic (m.79), Kondogbia (m.83),

GOLES: 1-0. Muriqi de penalti cometido por Reinildo sobre Maffeo.

ESPECTADORES: 15.437 en el Visit Mallorca Estadio. El presidente del Mallorca Andy Kohlberg presenció el partido desde el palco.

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