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Diario de Mallorca

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ANÁLISIS

Coleccionistas de adversidades

Roberto Soldado encara a Leo Román antes de marcar el primer gol del Levante.

El Levante no había ganado todavía ningún partido de esta liga, ni ninguno de los seis últimos de la anterior, es decir, 25 partidos consecutivos sin ganar hasta que llegó el Mallorca a su estadio.

Este resultado supone que por primera vez en el presente ejercicio el Mallorca acumula tres derrotas seguidas en la liga; que crecen como setas las lesiones y los contagiados por covid; que tienes un penalti a favor para empatar y lo lanzas como si fuera una broma, (por cierto, ¿dónde estaban jugadores como Niño, Kubo o Amath para lanzar un penalti?), que empatas y te lo anula el VAR por mano previa (que lo es); y que se ha abierto el mercado de invierno y de momento el saldo es de dos salidas y ninguna entrada.

Todo esto unido a la polémica que generará el cambio de portero o el rendimiento de algunos jugadores muy por debajo del nivel que se les supone, son todos esos factores que en el peor momento de la temporada se juntan para complicar las cosas más de lo debido y entrar en dinámicas muy peligrosas de cara al futuro inmediato.

Pues en todo ello ha entrado de cabeza este Mallorca que con el paso de las fechas ha perdido competitividad y sangre. Mal asunto. Queda la Copa y hasta más allá de lo debido no volverá la Liga. Supuestamente se recuperarán lesionados y contagiados y quizá también ciertos niveles perdidos en el camino.

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