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Diario de Mallorca

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Primera División

El club más opaco del mundo

A Luis García le han prohibido hablar en sala de prensa y dar el parte de sus jugadores

El desembarco de los norteamericanos, hace ya seis años, ha transformado de forma radical la política de comunicación del Real Mallorca, convirtiéndola en incomunicación. Resulta complicado ahora mismo encontrar un club tan rácano a la hora de exponerse a la opinión pública, a sus abonados, en temas cotidianos que atañen a la propia entidad y susceptibles de ser de interés.

El presidente, que se deja ver de Pascuas a Ramos, aterriza en la isla sin que nadie se entere, y solo por un video en las redes se da fe de que estuvo en el Wanda. Y, amparados en la ley de protección de datos, se impone desde la semana pasada el silencio a la hora de informar del estado de los futbolistas, ya sea un golpe superficial o una lesión de gravedad. O si alguno da positivo por covid.

Nos enteramos, porque los clubes son los primeros en informar, de que hay ocho casos en la UD Ibiza, una decena en el Rayo Vallecano, ni se sabe cuántos en el Real Madrid, cuatro en el Athletic, tres en el Sporting, dos en el PSG. Y así hasta el infinito.

En el Mallorca todavía es un misterio porqué Russo no jugó el pasado domingo en Granada, si por covid o por una lesión que tampoco trasciende. El fútbol debe seguir siendo de los aficionados, y lo único que consiguen los clubes, el Mallorca en este caso, con estas medidas es alejarlos.

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