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Diario de Mallorca

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El Mallorca pierde identidad

Los bermellones han dejado de ser un equipo reconocible para exhibir una versión menos fiable en todas sus líneas que repercute en sus decepcionantes últimos resultados - En ataque se muestran planos y sin capacidad para sorprender al rival

Once del Mallorca del pasado sábado ante el Getafe en Son Moix. | RCDMALLORCA

El Mallorca sumó un punto más, pero va a menos. Las sensaciones que desprende el equipo están lejos de las que convencían al principio de curso e invitan a la intranquilidad de la afición. El empate ante el Getafe (0-0) en otro encuentro en el que quedó claro que atraviesa un enorme bache de juego solo ha servido para reforzar la teoría de que el equipo tiene un problema de confianza.

La única buena noticia es que fue capaz de dejar la portería a cero por primera vez desde el 2 de octubre, cuando tumbó al Levante (1-0). De hecho, ese sigue siendo su último triunfo. Desde entonces, siete jornadas sin ganar han enrarecido el ambiente, sobre todo desde el partido en Cádiz que se le escapó en el descuento por un penalti de Joan Sastre (1-1). Sin embargo, a pesar de esta mala racha, la clasificación sigue dando un respiro porque el descenso está a cuatro o cinco puntos, dependiendo de lo que haga hoy el Elche ante Osasuna.

Los bermellones no habían vencido a la Real Sociedad (1-0), Valencia (2-2) ni Sevilla (1-1), pero demostraban con su juego que eran fiables, más allá de la exigencia de la Primera División. En el Nuevo Mirandilla también estuvieron a un buen nivel, pero algo ha cambiado. Da la impresión que tienen menos confianza en sus posibilidades, que son más temerosos y que rinden menos como bloque, tanto adelante como atrás.

En ataque se están mostrando planos, sin alegría ni capacidad para sorprender al rival, ya sea en acciones de juego combinativo, que era una de sus grandes virtudes, ni en transiciones rápidas para aprovechar el talento de Kang In Lee, Dani y compañía. Ante el Elche (2-2), un rival directo por evitar del descenso, salvaron los muebles en el último suspiro gracias a un testarazo de Maffeo, pero el equipo ya demostró incomodidad en un Son Moix que está regalando demasiados puntos.

Frente al Rayo (3-1) vivió un calvario por culpa de una actuación nefasta, la peor del curso con permiso de lo que sucedió en el Bernabéu ante el Real Madrid (6-1). Es cierto que los vallecanos son el mejor local de la Liga, pero se lo pusieron demasiado fácil ofreciendo un rendimiento difícil de digerir en unos jugadores que ya han demostrado recientemente que lo saben hacer bastante mejor.

La parte positiva es que, después de una racha tan mala, el descenso sigue a cuatro o cinco puntos

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El encuentro ante el Getafe se antojaba una gran oportunidad para dar un golpe sobre la mesa, alejar los fantasmas que sobrevuelan el estadio y, de paso, dejar a nueve puntos a otro adversario directo. Pero nada más lejos de la realidad. Se vio otra versión menor de un grupo de profesionales que tuvieron que soportar que se oyeran los primeros silbidos en mucho tiempo en el Visit Mallorca. No fue una reacción masiva, pero es una evidencia que un sector de los seguidores ‘barralets’ está muy preocupados por el camino que está emprendiendo el equipo en las últimas semanas.

Luis García debe dar con la tecla para cambiar el rumbo. El sábado lo intentó apostando por un Mboula que hizo más ruido ante los micrófonos que sobre el césped. También introdujo a Jaume Costa en lugar de Oliván, pero no parece que solo sea de un tema de nombres. Lo que preocupa es que los bermellones han dejado de ser un equipo reconocible. El técnico es plenamente consciente, más allá de que públicamente pronuncie un discurso más optimista.

Este bache de juego solo ha servido para reforzar la teoría de que tiene un problema de confianza

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Sin ir más lejos, el club difundió el jueves con su permiso un vídeo en el que quedaba claro que no veía animados a sus pupilos. «El que esté triste que se vaya a ver un monólogo o a lo que quiera, pero vamos a trabajar con alegría. Claro que tenemos defectos, pero se minimizan», llegó a decir de forma espontánea. O no. Lo que es seguro es que necesitan volver a ganar para aliviarse después de tantas semanas, una sola victoria en las últimas doce jornadas, sin descorchar el cava. De hecho, su reflexión final tras el empate frente al Getafe lo dice todo. «Tengo claro que si seguimos empatando y empatando partidos, esto se va a hacer muy largo. Puntito a puntito, es complicado. Creo que el equipo ha dado buenas sensaciones, pero falta ponerse por delante. Falta ‘punch’. Queremos ganar y el equipo compite para ganar. En todos los empates creo que hemos sido mejores que los rivales. Solo podemos seguir porque sabemos que va a ser muy largo», argumentó.

Lo primero que hay que hacer para resolver un problema es detectarlo. Es el caso. Manos a la obra.

Rival directo

El técnico almeriense Francisco Rodríguez será el entrenador del Elche, rival directo del Mallorca, hasta el final de la presente temporada, confirmó ayer el club ilicitano, ocupando el lugar del destituido Fran Escribá y con el objetivo de sacar al equipo de los puestos de descenso. Francisco ha dirigido antes al Almería, el UCAM Murcia, el Lugo, Huesca y el Girona.

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