Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fútbol

El juicio a Sarver, propietario del Real Mallorca, empieza el martes 16 con los primeros interrogatorios a los acusadores

"Mi deseo es disipar todas las mentiras que se dicen sobre mí", afirma el propietario del Mallorca tras las acusaciones de racismo y misoginia

Robert Sarver, en Son Bibiloni atendiendo a Diario de Mallorca al poco tiempo de su llegada al Mallorca.

El presente y el futuro de Robert Sarver, propietario de los Phoenix Suns y del Real Mallorca, empieza a decidirse el próximo martes. Ese día da comienzo la investigación de una empresa externa que la NBA ha contratado para realizar las entrevistas a los aproximadamente 70 empleados que, en uno u otro momento, han trabajado en los Suns a las órdenes de Sarver y que le han acusado de racismo y misoginia. Esta empresa también atenderá al testimonio del propio Sarver. Al final de la serie de entrevistas, que pueden prolongarse durante quince días o incluso un mes, los investigadores realizarán un completo informe que deben presentar al comisionado de la NBA. Para que Sarver sea declarado culpable se precisa del voto de tres cuartas partes de esta comisión.

El comisionado de la NBA, en su comunicado del pasado día 4, el mismo día que ESPN emitió el polémico reportaje sobre la figura de Sarver, declaró, en boca de Mike Bass, vicepresidente ejecutivo de comunicación, que las acusaciones de ESPN «son extremadamete serias», y anunció que han encargado al bufete de abogados Wachtell Lipton, Rosen & Katz que comience «una investigación exhaustiva».

Mientras, el entorno de Sarver contraataca con una encendida defensa de la gestión y el comportamiento del banquero de Arizona al frente de los Phoenix Suns en los 17 años que dirige la franquicia. Las voces que se han alzado para defender su honorabilidad, recogidas en el periódico The Republic, son múltiples. 

El primero que se defiende es el propio Sarver: «Esta palabra -negrata- no está en mi vocabulario, y mi familia y amigos que me conocen desde hace décadas confirmarán que no uso este tipo de lenguaje racista». «Mi único deseo -añade- es que podamos llegar al fondo de esto ahora mismo y disipar todas estas mentiras que se están diciendo sobre mí y los Suns. Confío en que seremos reivindicados cuando todo esté dicho y hecho».

«Si hubiera visto algo remotamente como esto en mi tiempo allí, no me habría quedado», afirma Lon Babby, presidente de operaciones de baloncesto del club desde 2010 a 2015. Admite que Sarver es «a veces un desafío para el trabajo», pero reitera que nunca vio tratar a las mujeres de ninguna manera «que pudiera elevarse al nivel de misógino» o acoso sexual.

Jared Dudley, entrenador asistente de los Dallas Mavericks y que estuvo en dos periodos en los Suns, asegura que le «sorprendió escuchar las acsusaciones» porque «esa no es la persona que conozco personalmente». A Dudley se suma el exjugador de los Suns, P.J.Tucker, y el exentrenador Alvin Gentry, que estuvieron en Phoenix con Sarver como dueño del equipo. «Nunca escuché a Sarver decir la palabra N -negrata-», dijo Tucker, que ahora juega en Miami Heat tras ganar la pasada temporada el anillo de la NBA con los Milwaukee Bucks, precisamente ante los Suns. Gentry, ahora en los Sacramento Kings, dijo que no ve a Sarver como un racista. «Estuve allí durante casi nueve años y nunca exhibió eso a mi alrededor». 

El último en manifestarse ha sido la exestrella de la NBA, compañero de viaje de Sarver en el Mallorca y ahora entrenador de Brooklyn Nets, Steve Nash, que ha dicho sobre el tema: «Es duro de leer, esa no ha sido mi experiencia junto a Robert, pero obviamente soy muy sensible a este tipo de situaciones. Estoy tan decepcionado de que haya salido publicado», comenta Nash en las redes sociales.

Compartir el artículo

stats