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Diario de Mallorca

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Opinión | Lamento por los puntos perdidos

La primera reflexión tras el partido en Valencia es una que se hacen muchos mallorquinistas. Esperemos que a final de temporada no hayamos de lamentar estos puntos perdidos en los últimos minutos y cuya importancia crece a medida que avanza la Liga. Primero fue el punto que nos quitó el Osasuna en Palma, en el minuto 88, con el 2 a 2 en el marcador. A este le siguió, casi con continuidad, el que se llevó una Real Sociedad que jugaba con diez en Anoeta y que nos arrebató Lobete en el 90, y la culminación han sido los dos puntos que se dejó el Mallorca en Mestalla, encajando dos goles en los minutos 92 y 97. Lo de ayer duele especialmente porque el Mallorca hizo méritos para llevarse la victoria en el que se preveía que fuera el día de Kang in Lee. Lo fue, para lo bueno, con esa extraordinaria jugada que dio pase al primer gol, y para lo malo, con esa expulsión que dejó a su equipo con la única posibilidad de defender el botín acumulado. Fue el día del coreano, pero también el día de Baba, inmenso en la recuperación de balones en todo el campo. El día de Martin Valjent y de Franco Russo, colosales en defensa a la hora de frenar los ataques del Valencia. Pero todo se vino abajo en esos 7 minutos de alargue exagerado que el árbitro se dignó a conceder al Valencia, al que no le quedaba otra cosa que ir a la desesperada hacia delante. Un punto antes del partido lo hubiera firmado cualquiera, pero ahora solo nos da por pensar dónde estaría el Mallorca con cuatro puntos más en el casillero.

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