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Tribuna

Un punto sufrido y merecido

El Mallorca suma un gran punto ante el campeón de la Liga Europa

Con toda seguridad, la mayoría de los aficionados mallorquinistas hubieran firmado un empate antes de jugar contra el Villarreal, por lo que el resultado final les ha supuesto una alegría. De hecho, el que peor valoró ayer el empate fue el míster rival, Unai Emery, frustrado por ver cómo su equipo no ha estrenado el casillero de victorias. Aún así, el punto logrado, sufrido como todos los que va a sumar el Mallorca de aquí al final de Liga, es merecido y no se puede decir que nadie le haya regalado ayer nada en Son Moix. La sensación en los primeros veinte minutos es que el gol del Villarreal iba a llegar más pronto que tarde. Fue un inicio en el que el equipo no olía la pelota y cuando la recuperaba no le duraba un suspiro. La primera oportunidad rojilla, de Fer Niño, cambió las cosas y la posterior, de Dani Rodríguez, sirvió para que el equipo se diera cuenta de que también podía hacerle daño al Villarreal, sobre todo si llevaba la presión más arriba. La segunda parte fue más alocada en lo táctico, con dos equipos con más prisas, pero a esas alturas del partido el conjunto bermellón ya le había perdido el miedo al rival.

Estaba asentado gracias al gran trabajo defensivo de Baba y se vio con argumentos para intentar la victoria, sin descuidar, eso sí, el punto que ya tenía en el zurrón. El gol anulado a Hoppe, por fuera de juego, hubiera sido un premio excepcional para un equipo, el de Luis García, que ha demostrado una vez más que puede competir con cualquiera en esta Liga.

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