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Llucmajor

Pesadilla en Son Verí por el alquiler turístico: "Nos despierta de madrugada 'Pasión de gavilanes"

Los residentes en esta zona de Llucmajor se quejan de problemas de convivencia por el alquiler turístico

Pesadilla en Son Verí por el alquiler turístico | Los residentes se quejan de problemas de convivencia

Pesadilla en Son Verí por el alquiler turístico | Los residentes se quejan de problemas de convivencia

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Pesadilla en Son Verí por el alquiler turístico | Los residentes se quejan de problemas de convivencia Iñaki Moure

Cuando el despertador de Miguel marcaba este martes las tres de la madrugada, unos acordes inundaron su casa de Son Verí, en Llucmajor: «Quién es ese hombreeeeeee/Que me mira y me desnudaaaaaa/Una fiera inquieta, que me da mil vueltas/Y me hace temblar, pero me hace sentir mujer». La célebre banda sonora de la serie ‘Pasión de gavilanes’ retumbaba en sus oídos. 

Somnoliento, Miguel se vistió, salió de su casa y se encaminó a la vivienda de donde salía la música. No estaba sorprendido. «Otra noche toledana», pensó. Este vecino tocó al timbre y le abrieron los moradores: un grupo de jóvenes con ganas de fiesta. Cuenta Miquel que les llamó la atención e, incluso, les hizo una broma porque, como se sabe, a veces hay que reír por no llorar. 

«Hombre, a mí también me gusta la canción de ‘Pasión de gavilanes’, pero a menos volumen y no a estas horas», les vino a decir. En esta ocasión, tuvo suerte. Los jóvenes siguieron con su fiesta a menos volumen y el estribillo de «Quién es ese hombre» dejó de retumbar por esta urbanización de casas unifamiliares situada a las puertas de la zona de fiesta de la Playa de Palma.

Este episodio, que Miguel relató ayer a este diario, no es aislado en Son Verí. Desde hace unos cuatro años, la proliferación de viviendas de alquiler turístico (los residentes calculan que en torno a una decena) ha provocado múltiples problemas de convivencia. Esas casas grandes son ideales para grupos de jóvenes con ganas de fiesta, que buscan un alojamiento cerca de Playa de Palma. «El verano pasado, en una vivienda con capacidad para 14 personas, la Policía Local llegó a sacar más de 40», cuentan residentes en esta zona de Llucmajor. 

En una de esas casas, agregan, se alojó también el año pasado el grupo de holandeses que fue noticia en los medios por la pelea que acabó con un compatriota suyo muerto.

Residentes habituales en Son Verí señalan que el principal problema con que se encuentran es, «sobre todo, el ruido a altas horas de la madrugada». Como suele suceder en estos casos, echan en falta el apoyo de las administraciones y de la Policía para hacer frente a esta realidad, que quedó atenuada en el primer año de la pandemia, pero que, ya desde la temporada pasada, ha vuelto a agudizar las tensiones en el vecindario.

«Lo oímos en estéreo»

«Como mínimo hay 8 ó 10 casas de alquiler turístico. Y están diseminadas por todo Son Verí. A veces, incluso, escuchas las fiestas en estéreo. Apagan la música de un lado, pero se oye otra fiesta en el otro lado», se lamenta un vecino, quien asegura que el Govern, el Consell y el Ayuntamiento «se pasan la pelota» sin que nadie asuma la responsabilidad de controlar y sancionar esos excesos.

Este tipo de chalés, de grandes dimensiones y con varias habitaciones, son ideales para albergar a grupos de turistas. Uno de ellos, con siete cuartos y seis baños se alquila actualmente «desde 3.850 euros por semana».

«Me entran ganas de mudarme y pedirme una licencia de alquiler vacacional. En total, si como mucho las multas son de 500 euros...», ironiza Miguel. «Es una pena lo que era Son Verí y en la decrepitud en que se ha convertido», agrega.

· Más información de Llucmajor en Diario de Mallorca.

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