Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Govern y sector pactan la destrucción de un excedente de 3.200 toneladas de patatas de sa Pobla

La conselleria de Agricultura asegura que se trata de una «medida anticrisis puntual» encaminada a «equilibrar el mercado» - El mercado nacional no ha podido absorber el exceso de oferta y se ha optado por eliminar el género para evitar una bajada de precios

Patatas recién cosechadas en una finca de sa Pobla. | DM

La conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación y los principales portales productores de sa Pobla acordaron en julio la destrucción de al menos 3.200 toneladas de patatas para equilibrar el mercado y evitar una bajada de precios que perjudicase al sector al no poder absorber el mercado nacional el excedente de producción generado en Mallorca que no ha podido ser comercializado a nivel internacional.

Así lo han confirmado a este diario tanto el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, como algunos de los principales portales de sa Pobla, que justifican la iniciativa, inédita hasta la fecha en el sector local de la patata, como una «medida anticrisis» encaminada a «equilibrar el mercado».

Fernández explica que el sector de la patata «está identificado como sensible por la Comisión Europea», institución que en abril de 2020 «elaboró un reglamento para prever la retirada de patatas del mercado ante la situación de crisis motivada por la covid», una medida que este año ha tenido que ponerse en práctica en Mallorca porque «la crisis de la covid y la entrada del Brexit han tensionado al sector, que ha visto cómo el canal Horeca (hostelería, restauración y catering) no podía absorber la patata del mercado».

Ajuste «puntual»

Ante esta situación, a principios de julio el Govern y los portales decidieron poner en marcha este «ajuste comercial puntual» porque «si hubiese salido al mercado el excedente de patatas el precio habría caído mucho más, agudizando la crisis del sector». Se pactaron dos medidas: por una parte, destruir tubérculos en la propia finca, antes de la cosecha, y por otra, destinar parte del excedente ya almacenado a alimentación animal y a entidades sociales. El resto de patatas ya cosechadas sería destruido directamente. «Es una decisión complicada de tomar, pero si dejamos entrar estas más de 3.000 toneladas al mercado los precios se habrían hundido, provocando una crisis de rentas al sector», señala el alto cargo de Agricultura.

El director general explica que unas 2.600 toneladas que permanecían sin cosechar se han eliminado en las propias fincas de producción, mientras que de 600 toneladas ya almacenadas un total de 218 se han transformado en alimentación para el ganado. De la cantidad restante, parte se ha enviado a entidades sociales y parte se ha destruido, aunque la Conselleria no ha aportado datos concretos sobre el destino final de estas casi 400 toneladas de excedente. Fernández señala que la parte «menos importante» es la que se ha cedido a entidades sociales porque «estas ya no pueden asumir muchos más alimentos».

La Conselleria subraya que este tipo de medidas «son habituales» en el sector de las frutas y hortalizas, que tienen una regulación que permite la retirada de excedente del mercado, pero no en el de la patata, aunque el Govern y el sector están trabajando para regular esta cuestión por si en un futuro vuelve a ser necesaria la destrucción del exceso de oferta.

El Govern ha aportado a los portales de sa Pobla una subvención de ocho céntimos por kilo de patata «para cubrir el coste de la destrucción y parte de las pérdidas», una cantidad «ajustada» para que esta práctica «no compense a los productores». «Si pagásemos más podríamos incentivar que a los agricultores les mereciera la pena destruir la patata para cobrar las ayudas», apunta Fernández.

Plan regional

La conselleria de Agricultura y el sector de la patata ya han iniciado los contactos para elaborar un Plan Regional de la Patata, una iniciativa encaminada a «ganar competitividad» en el mercado internacional y que tendrá dos objetivos principales: fortalecer las medidas sanitarias y fitosanitarias de los cultivos y adaptar la producción a la normativa ambiental, que cada vez es más exigente.

La previsión del Govern es la de presentar el plan antes de Navidad para que ya esté en vigor el próximo uno de marzo, inicio de la campaña de exportaciones. «Será nuestra carta de presentación», señala el director general de Agricultura.

Fernández subraya que el sector mallorquín de la patata «no tiene crisis estructural» porque «tiene muchas oportunidades», ya que Mallorca exporta una patata «ultratemprana» que es la primera en llegar al mercado internacional.

Compartir el artículo

stats