Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Hipogeu de sa mola d’en Bordoy

Una cueva de la Edad del Bronce en Mallorca que busca ver la luz

Ahora buscan financiación para este proyecto que contempla la reapertura y adecuación de la gruta que formaría parte de la ruta arqueológica que quiere impulsar el Ayuntamiento

Miquel Bordoy (bisnieto del historiador) sobre el terreno junto al arqueólogo Bartomeu Salvà. | T.B.

Miquel Bordoy (bisnieto del historiador) sobre el terreno junto al arqueólogo Bartomeu Salvà. | T.B.

La cova d’en Miquel Bordoy de Felanitx es un hipogeo [una cueva excavada manualmente en la roca] de la Edad del Bronce Antiguo balear [2000-1.600 AC]. Se trata de uno de los periodos de la historia mallorquina más desconocidos pero eso puede cambiar gracias al empeño que han puesto en el proyecto el arqueólogo Bartomeu Salvà y Tomàs Bordoy, nieto de Miquel Bordoy, propietario de la finca de sa Mola cuando hacia 1900 se descubrió el hipogeo de forma casual. Y es que unos cantoners estaban trabajando en diversas canteras de marés cuando descubrieron la cueva. Conocedores de que el propietario era un entusiasta de la arqueología, le avisaron de inmediato. En la actualidad, parte de los materiales excavados en dicha cueva se encuentran custodiados en la Fundació Museu Cosme Bauçà ya que la familia decidió donarlos al ayuntamiento de Felanitx a finales de los años 60. El hipogeo está desaparecido, parece ser que fue clausurado con escombros para poder preservar la estructura y evitar posibles saqueos por orden del propio Miquel Bordoy, historiador local e hijo ilustre de Felanitx. El momento en que lo clausuró es indeterminado pero seguramente fue antes de 1953, año en que falleció. Reabrir esta cueva después de más de 50 años es un empeño del arqueólogo Bartomeu Salvà, que ha cuajado una gran amistad con el periodista Tomàs Bordoy con la finalidad puesta en que esta cueva vuelva a ver la luz. Cabe recordar que las cavidades de la Edad del Bronce Antiguo nunca han sido estudiadas con técnicas modernas.

Tomàs Bordoy señala dónde estaría la entrada de la cueva. | T.B.

«A nivel personal me interesa mucho la figura de Miquel Bordoy, he hecho un libro y como arqueólogo lo llevo dentro. A los 20 años ya estudié los materiales encontrados en la cueva», confiesa Salvà que recuerda que el proyecto de recuperar el hipogeo nació durante su etapa como director del Museu de Mallorca, en 2018. En aquel entonces, explica, «quería emprender un proyecto impactante, el tema de las cuevas tiene mucha repercusión. Debía ser un proyecto rápido y económico». De hecho, el proyecto fue aprobado pero con su salida como director, se revocó.

Tomás Bordoy contempla la imagen de su abuelo.

Tomás Bordoy contempla la imagen de su abuelo.

La espinita quedó clavada. Y ahora, con el proyecto actualizado, nieto y arqueólogo buscan financiación porque saben perfectamente que reabrir esta cueva «puede tener mucha repercusión». «El interés de la familia es poder abrir la cueva otra vez. Estamos dispuestos a abrir la finca de sa Mola. Nos hemos convertido en el motor del proyecto que ha redactado Bartomeu Salvà. Lo hemos presentado a distintas instituciones y buscamos financiación por todos los lados porque queremos hacerlo, porque vamos a hacerlo», explica convencido Bordoy.

La cueva.

La cueva.

Apertura y adecuación

El arqueólogo especifica que se ha actualizado el proyecto, que suma unos 33.000 euros de presupuesto y que contempla dos fases. La primera es volver a abrir la cueva. «Tenemos fotos, sabemos cómo estaba pero no sabemos si queda yacimiento arqueológico. Pienso que sí porque en 1900 se excavaba de aquella manera. Creo que quedan restos de cerámica, fragmentos de metal y algún hueso humano pero lo importante es que a nivel científico nos puede ir muy bien porque con un conjunto de huesos podemos hacer dataciones y saber de qué épocas es». Salvà remarca que se fija la cronología de los hipogeos entre el 2.000 y el 1.600 AC pero realmente solo «lo intuimos». «Científicamente es muy importante intervenir para poder datar los hipogeos del Bronce Antiguo, aspecto que hoy en día aún está en discusión», sentencia Salvà. Además, el proyecto también contempla hacer un estudio de los materiales que se puedan encontrar. El experto deja claro que la cueva de Miquel Bordoy es un lugar muy interesante. El estado de conservación es «realmente excepcional» y su adecuación con técnicas actuales serviría de ejemplo de tantas cavidades prehistóricas comunes en Balears». «El potencial del hipogeo para el estudio y la difusión de la prehistoria balear es muy elevado», sentencia Salvà.

Las tres ollas que se conservan.

«La parte estrella del proyecto es la de difusión», señala. Consistiría en hacer una reproducción exacta y poder entrar en la cueva sin luz eléctrica. «Sería ver lo que ellos veían, tener sus mismas sensaciones. En arqueología se hace mucho en distintas partes del mundo, en Mallorca es pionero. Se llama arqueología de los sentidos. Queremos que la gente de ahora entiendan un poco más a las personas de hace tres mil años». Esta segunda parte del proyecto consistiría en su adecuación y en hacer un reproducción de lo que había en la cueva. «Buscamos crear sensaciones», reitera.

 La imagen de Bordoy con la vitrina dedicada a la prehistoria.

La imagen de Bordoy con la vitrina dedicada a la prehistoria.

«Eso conlleva que la cueva no podría estar abierta siempre. Se programarían visitas guiadas», avanza. Y es que el proyecto cuenta con el total apoyo del ayuntamiento de Felanitx, que tiene la intención de crear una ruta arqueológica con los Clossos de Can Gaià, Can Roig Nou, Es Rossells, sa Cova d’en Bordoy y la de Cala sa Nau como focos de atracción. De hecho, la regidora de Cultura, Melanie Mesquida, avanza que está trabajando en buscar financiación entre instituciones para que esta ruta sea una realidad mucho más pronto.

Por su parte, Bordoy y Salvà se centran en buscar financiación privada. Tienen «el total apoyo del Consistorio» pero son conscientes de que la inversión es elevada. Además se encuentran en la tesitura de tener que esperar dos o tres años porque primero está el proyecto de los Clossos y Can Roig Nou, luego vendría la cueva de Miquel Bordoy. «Con este escenario, lo que estamos haciendo es buscar recursos a nivel privado porque el Ayuntamiento está haciendo mucho trabajo pero no puede asumir íntegramente todo su coste pero si logramos inversión privada, podremos hacer una colaboración público - privada y tener el proyecto más rápido», razona Salvà, que deja muy claro que «la cueva se abrirá».

Compartir el artículo

stats