Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Lletra menuda | El perfil urbano espontáneo

La imagen urbana de conjunto que presentan la mayoría de pueblos de Mallorca no suele estar prevista ni cuidada. Nace por generación espontánea entre perfiles de edificios y en bastantes casos arbolados consolidados. Incluso en estas condiciones se van creando, desde la anarquía y la casualidad, siluetas urbanas agradables que pasan a ser la proyección y la imagen del carácter singular del pueblo. La lista puede ser larga, pero la actualidad nos centra en Sineu y el amable rostro de saludo que ofrece en su acceso desde Petra y Sant Joan y que ahora está en peligro. El Ayuntamiento quiere peinar el paisaje de otra forma con una cirugía estética de resultado poco esperanzador. Todo por ganar unas aceras. Sineu se encamina hacia un proceso semejante al de la drástica tala de pinos en la plaza de Selva el año pasado. La polémica y la autoridad municipal se impondrán en perjuicio del equilibrio y el consenso. Las moreras del tramo de circunvalación entre la carretera de Sant Joan y el cuartel de la Guardia Civil de escasos efectivos están sentenciadas. Al igual que ocurrió con los pinos de Selva, al sembrarlas nadie previó las consecuencias de su crecimiento. Ahora molestan, levantan aceras y se las condena a la tala por falta de docilidad urbana. Nada de buscar el equilibrio o adaptar el piso de una vía pública que tiene mucho de paseo y ocio, a un arbolado consolidado que también alegra y atrae la vida cívica. Todo ello nos puede cobijar a la sombra de las experiencias vividas y bajo su amparo hacernos ver que el paisajismo también es un aspecto importante a tener en cuenta y que el árbol más conveniente no es el más frondoso ni el que crece más rápido. La vegetación urbana debe ser compatible, a la par, con el edificio histórico y la vivienda moderna o rehabilitada.

Compartir el artículo

stats