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Diario de Mallorca

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El Ayuntamiento delimita los caminos del Castillo de Bellver para proteger su fauna

La erosión humana y la de los animales domésticos se nota cada vez más en este parque urbano de la isla. Bellver presenta diversas plantas protegidas por peligro de extinción que son pisadas bajo el desconocimiento de los visitantes

La regidora de Infraestructuras, Angélica Pastor, junto al director del proyecto Ajuntament

«Hay que proteger la fauna y la flora. En los alrededores del Castillo de Bellver hay plantas protegidas que la gente no conoce y son pisadas de continuo. Es necesario proteger este bosque», aseguró ayer la regidora de Infraestructuras y Accesibilidad, Angélica Pastor, mientras visitaba las primeras muestras del nuevo proyecto realizado en este espacio.

Estas actuaciones consisten en la delimitación de los caminos marcados en el bosque mediante dos tipos de terrazas. Las primeras están construidas a base de piedras y supondrán un nuevo lugar de siembra. Por otra parte, el segundo tipo de «aterrazamiento» será con troncos, formando las conocidas como feixines. Con estas nuevas guías se espera conseguir que los visitantes eviten atajos y recorridos por zonas fuera de los propios senderos ya creados, para así evitar la erosión del bosque. También, se limitarán los caminos lateralmente con talanqueras.

Una ayuda para la zona, ya que «la mayoría de señalizaciones que ya existían han ido desapareciendo a lo largo de los años», afirmó Pastor. Este proyecto comenzó el pasado 10 de julio y está previsto que esté finalizado para el 10 de diciembre, seis meses de duración. Además, estas acciones presentan un presupuesto de casi medio millón de euros

Por otra parte, en este proyecto se incluyen las plantaciones de 5.900 árboles y arbustos locales de hoja perenne. También se prevé sembrar gramíneas locales en 1.980 metros cuadrados de nuevas terrazas generadas contra la erosión. 

Actualmente, desde el inicio de estas obras de delimitación se están tratando 11 zonas de atajos de estas maneras presentadas.

«Sin embargo, van apareciendo nuevos atajos que crean los visitantes. Algunos se han ampliado, otros, por el contrario, se han estrechado con la falta de personas que los usan», declaró Juan Afán de Riera, ingeniero de caminos, canales y puertos municipales, y quien dirige el proyecto. 

Además, frente a estas restricciones la regidora ha recordado que existe una ordenanza de usos del bosque de Bellver a disposición de los ciudadanos. Si bien esta ordenanza se quiso modificar y actualizar, se debía «adecuar el bosque» primero, como la renovación que se hizo de la zona de juegos para los más pequeños. Para final de año se espera poder trabajar en el uso adecuado de estas normas.

«Este proyecto busca la salvación de este bosque, que está sometido a una presión humana muy fuerte, a la que se le añade la presión de las mascotas, ya que es una zona donde mucha gente viene a pasear con sus animales», confirmó el ingeniero, añadiendo que su objetivo es contener esta erosión a la vez que se revegetan y recuperan varias zonas que se han perdido.

Por otra parte, una futura modificación que aguarda el bosque que rodea el Castillo de Bellver es la plantación de entre 500 y 1.000 árboles para el mes de noviembre. A los que se añadirá un número, todavía indefinido, de árboles también para finales de año, según confirmó la regidora.

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