Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Quejas entre los vecinos de Son Molines por la falta de contenedores y suciedad

Los residentes de la zona también protestan por la ocupación ilegal de un edificio y varias casas

Un tramo de la calle de Miquel Miravet sin contenedores y lleno de basura Miena Mateu

Los vecinos de la barriada de Son Molina están hartos de la suciedad. Hace más de un mes que en la zona se acumulan residuos desde que el ayuntamiento de Palma retiró los contenedores que había en la calle.

Los vecinos se quejan de que no tienen un lugar donde dejar la basura y muchos de ellos han de desplazarse a otros barrios para tirarla. Además, añaden que con el calor esta suciedad está empezado a desprender malos olores y esto podría provocar plagas de ratas.

Son Molines es un barrio residencial de Palma situado al lado de Ikea. Al ser un lugar de paso, mucha gente que no pertenece al vecindario ya dejaba trastos como piscinas hinchables o escombros. 

Antes contaban con tres contenedores de reciclaje en la calle Miquel Miraverd y otro de residuos en la calle Concepción Arenal. Primero los movieron de sitio y luego los quitaron sin avisar ni dar ninguna solución, según explicaron ayer los vecinos de la zona a este diario. La basura de la última calle se ha seguido recogiendo pero la otra lleva un mes amontonándose.

“Un barrio sin ley”

A los residentes de esta barriada palmesana se les ha sumado un problema de ocupación ilegal de varios edificios. Explican que se sienten “intimidados”, ya que se han producido varios incidentes con fuego además de altercados y ruidos a altas horas de la madrugada. 

Tanto la Policía Nacional como la Local han tenido que intervenir en algunas ocasiones, aunque “no siempre pueden responder” a las llamadas de los vecinos, que aseguran que parece “un barrio sin ley”. 

Todo empezó con el desalojo de varias familias de un edificio de pisos, que ha pasado a estar ocupado de manera ilegal. Con el tiempo también se han ido ocupando otras viviendas además de una granja abandonada en las afueras.

Compartir el artículo

stats