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Diario de Mallorca

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La organizadora del Orgullo en Palma tiene una terraza ilegal en Santa Catalina

El local de Kristin Hansen ocupa espacio público en la calle Fàbrica pese a tener la licencia caducada desde 2019

Imagen de la terraza el jueves. También puso las mesas el viernes. B. Ramon

La organizadora del Pride Week Palma, cancelado el jueves por decisión de José Hila para atajar una crisis política que terminó con la destitución de la regidora Sonia Vivas, tiene una terraza ilegal en la calle Fàbrica. Según ha podido confirmar este periódico, la terraza de un local de restauración de su propiedad, la Dama de Ella, tiene la licencia caducada desde 2019 y por tanto no puede ocupar el espacio público con mesas y sillas. 

La empresaria, que al lado del establecimiento tiene la sede de su empresa, Ella Global Community, alega que puede poner la terraza mientras Cort aprueba la renovación de la licencia que, asegura, ya ha solicitado. Sin embargo, el Ayuntamiento no contempla este tipo de salvedades y solo autoriza terrazas una vez han sido formalmente aprobadas.  

Asimismo, el pasado miércoles la concejalía de Gobierno Interior que dirige Alberto Jarabo, junto con la Infraestructuras y Accesibilidad, repintó la delimitación de las terrazas autorizadas en Santa Catalina con el fin de dar más visibilidad al espacio que pueden ocupar en cada caso y facilitar así la labor de los agentes de la Policía Local a la hora de realizar las inspecciones. Y la terraza del establecimiento de Hansen no fue repintada, como la de otros diez locales en todo el barrio que no tienen la licencia en vigor. 

La ilegalidad ya fue advertida hace unos días por la asociación Barri Cívic de Santa Catalina, plataforma muy activa en la denuncia de ruidos e invasión del espacio público por parte de algunos locales de ocio y restauración de la zona. «Hemos rellenado el trámite de la licencia de ocupación de la vía pública y estamos esperando respuesta de éste y hasta recibir esta respuesta podemos poner la terraza con la licencia que teníamos anteriormente, tal y como hemos hecho», respondió a los vecinos la empresaria en un comunicado. 

Lo cierto es que, sin licencia en vigor ni marcas bien delimitadas con pintura amarilla en el suelo, el establecimiento no puede ocupar la vía pública y se enfrenta a una sanción económica por incumplir la normativa. En la tarde de ayer el local mantenía varias sillas y mesas en el exterior. 

En la puerta del local de Hansen está colgada una licencia con un periodo de ocupación autorizado del 20/07/2019 al 18/09/2019. Aunque fuera cierto que la empresaria ha solicitado la renovación de la licencia de ocupación del espacio público, en estos trámites la respuesta del Ayuntamiento no tarda tres años en llegar —incluso con un confinamiento en medio durante el cual el establecimiento estuvo cerrado—. 

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