Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El sector del taxi afronta este verano la falta de más de 300 conductores en Mallorca

El ayuntamiento de Palma convoca el 31 de mayo una prueba extraordinaria para conceder más autorizaciones tras los suspensos masivos de abril

Dos usuarios se informan en la parada de taxis junto a s’Hort des Rei. María Pedraz

Mallorca se encuentra en estos momentos con un déficit de más de 300 conductores de taxi con los que afrontar la temporada turística, según se señala desde la patronal PIMEM, un problema que el presidente de su asociación sectorial, Gabriel Moragues, achaca en buena medida al Ayuntamiento de Palma. Durante las pruebas celebradas por Cort en abril destinadas a obtener la autorización para ponerse al volante de uno de estos vehículos, de los trescientos aspirantes que se presentaron solo se aprobó a cincuenta y uno, lo que ha obligado a aprobar una nueva convocatoria extraordinaria en junio. Si en esta próxima prueba no se produce un aprobado mayoritario, la isla va a tener un serio problema de calidad en este servicio público, según se destaca desde la citada patronal.

Gabriel Moragues recuerda que cada año se produce una importante contratación de conductores por parte de los taxistas para poder duplicar el tiempo de circulación del vehículo entre los meses de mayo y octubre, con la finalidad de afrontar el fuerte crecimiento de la demanda derivada de la llegada masiva de turistas. Así, es habitual que el titular de la licencia lleve el coche durante el horario de día, contratando como fijo discontinuo a otro conductor para el tramo de tarde-noche, o turnándose para ello con algún familiar, ya sea el cónyuge o algún hijo. El problema con el que se está encontrando este año el sector es que no se encuentra el personal necesario para hacer frente a las necesidades de la isla.

En este sentido, estima que en Palma existe en estos momentos un déficit de al menos 200 conductores, que se eleva a más de 300 para el conjunto de Mallorca.

Suspendidos cinco de cada seis

El presidente de Taxis-PIMEM señala que también su sector sufre las reticencias de muchas personas a la hora de trasladarse este verano a la isla debido al precio de los alquileres. Pero en este caso, achaca una gran parte del problema a lo sucedido este año en el ayuntamiento de Palma al elaborar las pruebas para poder conseguir la autorización que permite ponerse al volante de uno de estos vehículos en este municipio.

Según Moragues, el examen sobre los recorridos por la ciudad fue tan difícil este año que no superaron la prueba aproximadamente cinco de cada seis aspirantes.

El problema es que el consistorio palmesano solo hace dos convocatorias al año de este tipo de pruebas (en abril y en noviembre), pero ante el problema que se ha generado, se ha aprobado una convocatoria extraordinaria para el 31 de mayo, en un intento por paliar la citada escasez de conductores para hacer frente a la temporada turística. El presidente de Taxis-PIMEM añade que el examen de itinerarios no resulta tan fundamental cuando actualmente buena parte de los taxis llevan un navegador.

En este sentido, se añade que durante el verano es fundamental que la flota de coches esté circulando durante el mayor tiempo posible, ante la enorme demanda a atender generada en el aeropuerto de Palma.

Problemas para renovar la flota

En otro orden, el sector del taxi se está encontrando con un grave problema a la hora de sustituir sus vehículos a causa de su edad o en caso de avería debido a que la escasez de semiconductores está provocando que los concesionarios tarden entre nueve y doce meses en entregar los nuevos automóviles, según lamenta el presidente de la asociación que representa a este sector en PIMEM, Gabriel Moragues. Por ello, reclama al ayuntamiento de Palma que reduzca las restricciones que impone en la incorporación de un coche usado para prestar el servicio de taxi.

El problema, en un contexto en el que resulta imposible conseguir vehículos nuevos, es que el Consistorio palmesano exige que cualquier coche usado que se quiera convertir en taxi no puede tener una antigüedad superior a los dos años. Y teniendo en cuenta que además tiene que ser diésel, dado que los eléctricos no disponen en muchos casos de la autonomía suficiente, además de cumplir otros requisitos, su obtención resulta una misión casi imposible. Por ello, Moragues reclama que esa antigüedad máxima pueda extenderse a los cuatro o cinco años.

El presidente de la asociación de taxistas de PIMEM pone un ejemplo: para ampliar la flota de taxis de sustitución que esta patronal tiene, añadiendo tres coches usados, han tenido que ir a buscarlos a Cataluña y a la Comunidad Valenciana, al no encontrar coches con las características adecuadas en Baleares.

Por otro lado, Moragues suma a sus reclamaciones al Ayuntamiento que pague de una vez las subvenciones para el sector que anunció a finales del pasado año.

Por otro lado, el representante de los taxistas lamenta el regreso de la piratería al aeropuerto palmesano, después de una intensa campaña de controles en la que participó la policía local de la capital y que permitió que durante la pasada Semana Santa ese tipo de vehículos desaparecieran de Son Sant Joan.

Compartir el artículo

stats