Suscríbete Diario de Mallorca

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El escudo derecho del Ayuntamiento de Palma lleva dos años almacenado a la espera de ser recolocado

La restauración de la escultura del portal este de la fachada terminó en febrero de 2020 y Cort aún no la ha restituido a su lugar original

Vista de la fachada monumental del Ayuntamiento, donde puede verse la ausencia del escudo del portal derecho.

La fachada monumental de Cort lleva más de dos años sin poder lucir uno de sus escudos principales, en concreto, el de la puerta derecha. La pieza empezó a restaurarse a finales de noviembre de 2019, los trabajos terminaron en febrero de 2020, hace justo dos años, y la pieza continúa almacenada. El escudo, Bien de Interés Cultural, estuvo guardado durante ocho meses en el taller de restauración Xicaranda, autores de la rehabilitación, unos trabajos por los que todavía no han cobrado, y fue trasladado en octubre de 2021 a la nave municipal de Son Pacs en la carretera de Sóller, un espacio que Cort emplea como almacén. 

Tal y como ha podido saber este diario, la pieza, fundamental para una fachada protegida como monumento, no ha podido ser recolocada en su lugar original porque el sistema anterior de anclaje no era el más adecuado. De hecho fue uno de los motivos principales por los que el escudo se partió en tres. El emblema escultórico aguarda a día de hoy a que Cort aplique una solución definitiva y poco agresiva a su amarre al edificio. Al ser el elemento un BIC, el nuevo sistema de anclaje deberá pasar por la comisión de Patrimonio Histórico del Consell. 

El escudo del Ayuntamiento es una escultura en piedra tallada. El autor es Joan Antoni Oms y data de mediados del siglo XVII. El escudo porta las armas de la ciudad y está sostenido por dos sirenas que sujetan con la otra mano una corona. En la parte superior es posible divisar una cabeza alada de querubín y en la inferior el rostro de un sátiro. 

La pieza está sujeta a la fachada mediante piezas metálicas incrustadas en el propio escudo que se alojan en una especie de alcayatas fijadas a la pared. Tal y como puede observarse en las imágenes que acompañan al reportaje, el escudo presentaba una gran grieta que atravesaba la escultura en diagonal y la rompía en tres grandes fragmentos. Los restauradores se encontraron con otros problemas como son la oxidación y la corrosión de los anclajes, capas de suciedad, fisuras, erosión, pérdidas puntuales de material y rastros de intervenciones antiguas. 

La pieza, de unos 700 kilos, hubo de ser retirada con la ayuda de un andamio o plataforma elevadora. Posteriormente se procedió a la reparación de las roturas. El diagnóstico de las mismas, según los especialistas, es que habían sido ocasionadas por el sistema de anclaje al muro de la fachada. La pieza de hierro situada en el interior del escudo se expandió a causa de la corrosión causando la rotura de la piedra. 

La recomendación de plantear un nuevo anclaje por parte de los restauradores no sólo tiene que ver con el hecho de que el escudo debe conservarse bien y que debido a la corrosión la piedra se había quedado resentida, sino también a cuestiones de estabilidad por motivos de seguridad al encontrarse en una puerta de acceso al Ayuntamiento, por donde pasan muchísimas personas diariamente. 

Mientras pasa el tiempo y hasta que Cort no aplique la solución final para la sujeción de la pieza, el escudo, fundamental en la fachada monumental, permanece en el almacén de Son Pacs. 

Una bella escultura de Joan Antoni Oms. El escudo se partió en tres fragmentos a causa de los hierros para anclarlo a la fachada, que están en el interior de la piedra y sufrieron corrosión. La restauración de la pieza ha consistido en la reparación de las roturas y otros tratamientos.

El escudo antes. Escudo Cort roto

El escudo rehabilitado. escudo cort restaurado

Compartir el artículo

stats