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Diario de Mallorca

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Bernat Jofre

Sector Primario: ¿ese gran desconocido?

Aún resuenan en los mentideros de la Villa y Corte las declaraciones del ministro Garzón sobre la ganadería industrial. Y lo que te rondaré, morena: va a ser la típica «boutade» explotada hasta la saciedad. Dará igual quién sea el rival político y la campaña electoral: a partir de ahora, Podemos será identificado como el enemigo del campo.

No obstante, algo de positivo han tenido las primeras: por una vez, el agro español se ha situado en el centro del debate. Porque siendo sinceros, parece que poco van Sus Señorías por las cooperativas agrícolas y ganaderas nacionales.

Aquí puede estar una de las causas de la contienda vivida: el posible desconocimiento de lo que pasa sobre el terreno. Si no, no se hubiera armado tamaña escandalera. Porque llama la atención el hecho de que ningún empresario cárnico a gran escala ha discutido el reconocimiento de los pequeños productores. De hecho, los industriales cárnicos reconocen que la querencia por un modelo extensivo es excelente cualitativamente hablando. Lo que sí se ha pedido es conocimiento de causa. Apuntando que la querencia ministerial quizás no sea muy realista desde un punto de vista empresarial, demográfico e incluso espacial. Sus argumentos se podrían ejemplificar con la situación actual de China. Como muchos saben, la política del hijo único ha fracasado, habiendo superado con creces los mil cien millones de habitantes. A esta tesitura, debe añadirsele que a muchos de ellos les gusta el cerdo: uno de los platos estrella de su comida es el arroz con gorrino. Tanto es así que el gigante asiático protagoniza el 50% del consumo mundial de porcino. Por ello no es de extrañar que tenga en estos momentos 275 millones de cabezas reproductoras. Habida cuenta que llegó a tener 400 millones (después de la peste africana porcina de 2020, está recuperando la cabaña), se antojan cifras absolutamente excesivas en agricultura extensiva. Básicamente, por dos motivos: la carencia de alimentos naturales y la falta de espacio. Una piara de puercos tipo - un macho, de cinco a ocho hembras - necesitará dos hectáreas como mínimo. Más una comida complementaria en estabulación, normalmente al anochecer. Hagan números. ¿ Guarismos asiáticos? No precisamente: Alemania es la segunda productora mundial de chancho, con una cabaña estimada de 175 millones de reproductoras. Con un tamaño mucho menor que el país del Yang tze Kiang.

Pero hay otro aspecto importante, y no es otro que la voluntad del cliente a cambiar de hábitos alimenticios. Su aquiescencia a pagar más por un producto teóricamente menos perjudicial para su cuerpo. Digo «producto», y no «carne». Y es que la piscicultura industrial hace mucho tiempo que está instalada en nuestros mercados. De hecho, gracias a ella el pescado ha contenido su coste de venta al público. Sin lugar a dudas, creer que habría capturas para todos sin esquilmar los océanos es un notorio ejercicio de ingenuidad. Lo mismo podría decirse de los cereales transgénicos: han llegado para quedarse. Sin ellos, estaría por ver si todas las panificadoras del mundo desarrollado tendrían materia prima para elaborar pan. Obviamente, es mucho mejor y más saludable el preparado con una mies natural. El mismo principio que impulsa a no pocos empresarios oleico y vitivinícolas a infestar - es la palabra más adecuada - sus explotaciones con miles de frutales por hectárea, sembrados específicamente para que las máquinas recolectoras hagan el trabajo de decenas de personas. Porque sea cual sea la actividad primaria analizada, nos daremos de bruces con la misma ecuación: menos espacio, menos tiempo, menos fuerza laboral, ergo mayor rentabilidad. Por cierto: se pueden encontrar dichas plantaciones en todas las comunidades autónomas españolas. Y, como norma general, generosamente subvencionadas por sus respectivos gobiernos locales, a la par que por Europa. Digan lo que digan estos días determinados responsables políticos en los medios. Defender la ausencia de problema por la no presencia del mismo en un determinado territorio es como argumentar que la contaminación no es importante... si no la hay en dicha zona. Obviamente, no es así.

La especie es mucho más compleja que unas cuestionables declaraciones por un lado y, por el otro, un contraataque con las vacas de Gredos como telón de fondo. Cabe una reflexión mucho más compleja, que quizás ambos contendientes no lleguen o reconozcan a atinar. Asumirla - esto es, que el «quid» puede ser la superpoblación mundial, y no la calidad de los chuletones - equivaldría a constatar la casi nula validez de fondo tanto de tirios como de troyanos.

En resumen, la impresión es que entre el nivel de inglés de unos y las ganas de armar gresca de otros, la casa sigue sin barrer. Con lo cual, se corre el serio peligro de que los «Next Generation» pasen y España pierda una oportunidad única para modernizarse. Razón: mientras los plazos de los fondos discurrían, la clase política teorizaba sobre qué tipo de ventosidades de vacas eran las mejores, si las concentradas o bien las aisladas. Edificante.

P.S.: todas las cifras utilizadas provienen del Departamento de Agricultura y Alimentación de los Estados Unidos de Norteamérica (USDA ).

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