'First Dates' intenta siempre buscar pretendientes que tengan algo de relación entre ellos, ya sea la ciudad o la comunidad autónoma, e incluso la afición como los tatuajes. A pesar de todo, muchas veces el amor es siempre traicionero y quizás las personas que no compartan nada son aquellas que mejor se pueden llevar y las que finalmente pueden terminar con una relación. Pero sin duda, este no fue el caso de Lucía y Saq.

Lucía se presentó como una estudiante de Criminología a la que le gustan los chicos que tengan 'salseo', que no fuera solo ella la que tuviera un poco la iniciativa. Al ver a su pretendiente destacó de inmediato: "Físicamente, no es mi tipo, pero yo no es en lo que más me fijo yo". Más tarde llegó Saq, un chico alto apasionado del baloncesto de descendencia armenia que llevaba toda la vida viviendo en España.

Rápidamente los dos vieron que no congeniaban mucho. Al hablar de sus aficiones, Lucía comentó que el baile era una de sus pasiones y que le gustaba ir siempre bien vestida. Lo que remató finalmente la cita fue cuando Saq le explicó que su cita que normalmente vestía con chándal. "A mi que me gustan los chicos arreglados y que sean un poco pijos". "Es que no pegamos nada. No tenemos nada que ver el uno con el otro", sentenciaba la madrileña.

La decisión final

Durante la cena en 'First Dates' entre Lucía y Saq Cuatro

Cómo era de esperar ni Saq ni Lucía tuvieron su momento más dulce en la cita. Parecía que los dos tuvieran ganas de irse a casa ya que en la cena prácticamente no hablaban y era difícil que sus aficiones pudieran parecerse algo.

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"Creo que desde el principio no hemos congeniado bien, no me he llevado la impresión que necesito para tener una segunda cita con él". Saq, también afirmaba que, aunque pudiese salir una relación de amigos, no era su perfil.