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Festival de Venecia

Andrew Dominik: "La historia de Marilyn es una película de terror"

A través de ‘Blonde’ y de Marilyn Monroe, el cineasta australiano ahonda en la exploración y la desconstrucción de la mitología americana

El director de ’Blonde’, Andrew Dominik, y Ana de Armas. TIZIANI FABI

A través de ‘Blonde’ y de Marilyn Monroe, Andrew Dominik ahonda en la exploración y la desconstrucción de la mitología americana que ya llevó a cabo en títulos como ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’ (2007), que reflexionó sobre la obsesión colectiva por la celebridad, y ‘Mátalos suavemente’ (2012), que despojó la figura del gángster de todo romanticismo.

Finalmente, ‘Blonde’ ha visto la luz. ¿Se siente aliviado?

Tengo emociones encontradas. Por un lado, me siento entusiasmado; por el otro, estoy aterrado, porque me siento expuesto. Pero, a decir verdad, el miedo no tiene nada que ver con todas las dificultades que he tenido que afrontar a lo largo de la década que he pasado preparando ‘Blonde’, ni con las polémicas que ha generado. Me siento así con cada nueva película. Para mí, estrenarlas es como acompañar a tu hijo a una fiesta. Quieres al chaval, y no quieres ni que él se comporte de forma inadecuada ni que el resto de asistentes a la fiesta lo maltraten.

¿Qué es lo que más le interesa de Marilyn Monroe?

Marilyn es como una versión americana de Afrodita, como la diosa del amor del siglo XX, pero al mismo tiempo es una mujer que se suicidó; es decir, una fachada de perfección tras la que que oculta destrucción. Pero lo que me llevó a hacer la película es el libro de Joyce Carol Oates en el que se basa, sobre todo porque no habla de la vida de Marilyn sino de lo que su figura significa para nosotros, por qué ha tenido un impacto cultural tan mayúsculo, y por qué nos sigue fascinando.

Marilyn Monroe, después de todo, no es sino una construcción colectiva...

En efecto, y por eso creo que la mejor forma de aproximarse a ella es a través de la ficción, como hizo Joyce, y no de la reconstrucción histórica fidedigna. En realidad, ninguna de las biografías que existen ha sido capaz de trascender los estereotipos de rubia tonta, criatura sexual, niña perdida, diva autodestructiva, etcétera, ni de llegar a decir acerca de ella nada más que un cliché: que es un enigma irresoluble.

¿Cómo reaccionaron quienes han pagado la película al ver la violenta escena que Monroe comparte con JFK?

La encontraron perturbadora, no lo voy a negar. En mi opinión, lo más inquietante de esa escena es lo difícil que resulta categorizar lo que en ella sucede desde el punto de vista del consentimiento. ¿Viola JFK a Marilyn? No sé si eso es realmente una violación. Sea como sea, estoy preparado para las críticas, y sé que vendrán solo de Estados Unidos. Los estadounidenses son muy hipócritas. Existe una distancia insalvable entre lo que realmente son y cómo les gusta verse a sí mismos.

¿Diría que la película es también una reflexión sobre la imagen que Hollywood ha querido proyectar históricamente, sobre el halo de magia del que se ha envuelto y bajo el que crecían la explotación y la discriminación?

Inevitablemente, la fábrica de sueños no es sino una fábrica de pesadillas. Y ‘Blonde’ es el retrato de una pesadilla, porque la historia de Marilyn es como una película de terror. Pero Hollywood cada vez parece menos mágico, ¿no crees?

Por lo mucho que ya se ha hablado de ella y lo que mucho que se seguirá hablando a partir de ahora, es fácil adivinar que ‘Blonde’ pasará a ocupar un lugar importante en la cultura popular. ¿Cuánto le importa a usted hacer películas que trasciendan?

Lo que verdaderamente me importa y es hacer películas magníficas. Quiero hacer el tipo de películas que me gustan como espectador y, créeme, no me gustan muchas. Y me importa muchísimo hacer solo películas personales; como Marilyn, yo nunca conocí a mi padre, y sé bien lo que significa sentirte dividiso entre tu yo público y tu yo privado, así que conecto con ‘Blonde’ de forma muy intensa. Mi filmografía es más bien escueta, y eso es así porque hay muchos tipos de películas que no soy capaz de hacer. Si no creo intensamente en un proyecto, no lo puedo sacar adelante. Jamás podría trabajar con actitud cínica, hacer cine solo por dinero. Es la virtud de la que me siento más orgulloso.

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