Las mujeres que trabajan en Baleares en el sector de las escoletas denuncian la pasividad de la patronal, ante la falta de avances en la negociación del nuevo convenio colectivo, que desde hace un año se está negociando a través de los representantes, sin que se haya aceptado ninguna de las reivindicaciones, sobre todo económicas, que se están reclamando.

Ante la falta de avance estas trabajadoras, a través de los cinco sindicatos que les representan, tienen previsto salir a la calle a protestar, así como iniciar algunos días de paro, con la intención de que la patronal cambie de actitud. Los sindicatos han organizado una concentración para el próximo jueves día 22, a las seis de la tarde, frente al edificio de Pimem, que aglutina la mayor parte de las empresas privadas que gestionan y explotan las escoletas que atienden a niños de cero a tres años. Además de la protesta, los empleados que atienden a estos niños pequeños también realizarán paros parciales, entre los días 26 y 30 de este mes, en el horario entre las 9 a las 9.30 de la mañana.

Esta protesta está impulsada por los sindicatos CC OO, UGT, FSIE, Stei y USO. Las cinco organizaciones sindicales convocantes, a través de sus representantes, han querido manifestar esta mañana su profundo malestar de cómo se está desarrollando la negociación con la patronal del sector de las escoletas. Afirman que llevan un año negociando, intentando convencer a los empresarios de la necesidad de que se aumenten los sueldos, que han calificado de “muy precarios”, así como mejorar otros aspectos laborales. Sin embargo, la negociación está en un punto muerto y sin ningún tipo de avance, ya que las empresas se niegan a aceptar cualquier tipo de aumento salarial.

Estos sindicatos representan a unas mil trabajadoras en Baleares. Es un sector en el que prácticamente solo trabajan mujeres. Los negociadores del convenio han afirmado esta mañana que no están dispuestos a aceptar que la patronal ni siquiera se plantee aumentar los sueldos, ni tampoco aplicar unas tablas salariales dignas para la totalidad del sector.

En la presentación de estas movilizaciones se ha explicado que una educadora de una escoleta privada cobra un sueldo bruto de alrededor de 1.024 euros. Esta es la cantidad que aparece en el anterior convenio colectivo que se firmó, si bien la patronal por ley está obligada a pagar a las trabajadoras el salario mínimo, que les supone un aumento de sueldo.

Explicaron también que existen grandes diferencias de sueldo entre las empresas que realizan una gestión indirecta sobre una escoleta, sobre las que desarrollan una gestión directa. Las primeras suelen ser empresas que se encargan de administrar un centro para los más pequeños a través de un contrato con alguna administración pública, que establece un sueldo algo más alto. En cambio, las escoletas que son gestionadas por sus propios propietarios abonan únicamente el sueldo que se establece en el convenio colectivo.

Los representantes señalaron que existen muchas patronales implicadas en este sector, por lo que se dificulta la negociación. También denunciaron la enorme carga de trabajo que asumen estas trabajadoras, sin que se tenga en cuenta el nivel de responsabilidad que tienen, porque la educación en esta etapa tan temprana de los niños se considera clave para su posterior desarrollo.

Los sindicatos confían en que esta movilización, que se desarrolla en todo el país, tenga efectos positivos y obligue a los empresarios a cambiar de actitud, y que se acepte una mejora de las condiciones económicas y laborales de las trabajadoras de las escoletas privadas.