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Entrevista

Artur Mas: «Hubiera preferido un tiempo breve de cárcel al embargo que sufrí»

Artur Mas, President de la Generalitat de Cataluña de 2010 a 2016. Ferran Nadeu

Artur Mas (Barcelona , 1956) habla en abierto. El president de la Generalitat durante seis años de la pasada década aboga por la continuidad del actual Govern catalán, se declara heredero de Pujol y prefiere el PSOE al PP. Su última visita a Mallorca fue para presentar ‘Tots els noms d’Helena’, la novela de Maria de la Pau Janer.

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: «¿Tiene mono de política

Sigo en política, y de la primera línea no tengo mono. En mi caso, por descompresión de un mundo que pasa factura.

President de Cataluña es una profesión de riesgo.

Sí señor, de altísimo riesgo y cada vez más, es como un equilibrista sin red. Se debe sobre todo a la reacción durísima del Estado al proyecto soberanista. Estás a la intemperie.

El colmo es Puigdemont planteando la inhabilitación de Aragonès.

Siempre esperé que no se llegaría a este punto. Cuando has entrado en el Govern, mejor continuar que marcharse. Junts puede marcar su perfil ideológico y su programa independentista desde dentro del ejecutivo.

El votante independentista lo aguanta todo.

Sí pero, atención, lo aguanta todo hasta que una gota rebosa el vaso, y esta situación puede estar más cerca que lejos. Era otro argumento para continuar en el Govern, no arriesgar la mayoría electoral, sería duro que los propios catalanes decidieran darle la espalda al independentismo.

¿Aragonès está a la altura de Cataluña?

Ahhhh... Pere Aragonès es un president que está empezando, lleva un año y medio y en este momento está por ver. En conclusión, es demasiado pronto para emitir un juicio definitivo.

Usted no era independentista.

No, no, siempre aposté por la mejora del autogobierno en el seno del Estado español, sin límites en su evolución. Me pongo al frente del independentismo en 2012, con los caminos cortados y destruidos. Durante mis mandatos, dos millones de catalanes se volvieron independentistas sin serlo.

Se dejó arrastrar por la Diada o Riada de 2012.

Sí, lo vi en la Diada del 2012 y en el no de Rajoy al pacto fiscal, las dos cosas juntas tras la sentencia del Constitucional. Entonces convoco elecciones anticipadas.

Las elecciones anticipadas las carga el diablo.

Sí y no. Lo malo es que perdí respaldo electoral, pero la cara positiva es que se amplió el bloque del derecho a decidir a 107 diputados sobre 135, cuando el PSC todavía estaba a favor.

¿Quieren ser independientes o independentistas?

Independientes. Estamos cansados de ser independentistas y nos gustaría mucho ser independientes.

¿En algún momento se vio en la cárcel?

Personalmente, no, pero hubiera preferido un tiempo breve de prisión a cambio de que no hubieran perseguido mis bienes personales. Sufrí el embargo de mi piso durante cinco años.

¿Se considera heredero de Pujol?

Sí, absolutamente, pero todos los herederos llevan las cosas a su manera, nunca actúan igual que el padre. Y yo me tuve que ganar la presidencia de Cataluña enfrentándome al tripartito.

¿Se considera una víctima de la CUP?

Me pusieron en el punto de mira y para matarme hicieron una votación donde demostraron que son unos virtuosos de la aritmética, porque empataron a 1515, sin precedentes en el cálculo de probabilidades. Todo el mundo puede ser virtuoso en algo. Ahora bien, la decisión de marcharme la tomé yo y no la CUP, podría haberme quedado y repetir elecciones.

Los independentistas abuchean hoy a Carme Forcadell.

Para mí, es una decepción por muy legítima que sea la protesta, que lo es, y por muchas razones que asistan a los abucheadores, que les asisten. No se puede poner contra las cuerdas a una mujer que se ha pasado cuatro años en prisión, el objetivo está equivocado.

Lesmes presumió ante el Rey de los éxitos judiciales contra el independentismo.

Lo que consideran un gran éxito es para muchos de nosotros un gran fracaso, que nos ha llevado a una desconfianza absoluta sobre la justicia española, su sistema de garantías y su imparcialidad. No somos los únicos, coinciden un montón de tribunales europeos que ya se han pronunciado.

¿Mejor Sánchez que Feijóo?

No lo sé. Mejor PSOE que PP, sí.

Todavía hay gente que lo llama Convergència.

Era una marca muy sólida, pero todo cambia cuando Pujol explica lo que explicó en 2014, y hay que salvar el proyecto. El nombre es pantalla pasada, no volverá.

Ya sabía que no lograría sacarle tanta información como Ana Pastor.

Jajaja. Había un respeto mutuo. Ana Pastor es incisiva y muy dura, pero yo daba la cara a diferencia de los políticos que se negaban a ser entrevistados por ella. Siempre le dije que sí.

Repregunto: «¿Quiere volver?»

No puedo regresar a la política que nunca he abandonado pero, si vuelve a referirse a la primera línea, no y de ninguna manera. Creo que es una postura para siempre, pero nunca digas nunca jamás. No siento añoranza.

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