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SANIDAD

Baleares reclama que se mantenga la prohibición de fumar en las terrazas

El veto a consumir tabaco en estos espacios está vigente por la normativa covid que impide hacerlo donde no haya la distancia de seguridad de 2 metros

Una joven se fuma un cigarrillo alejada unos metros de la terraza en la que tomaba algo, tal y cómo está establecido en estos momentos. B.RAMON

La prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes de Baleares, en estos momentos vigente gracias a la normativa covid que impide consumir cigarrillos en espacios exteriores donde haya aglomeraciones de personas para limitar la difusión vírica, puede haber llegado para quedarse. A raíz del debate abierto porque la futura normativa antitabaco de Cataluña contempla incluir la prohibición de fumar en las terrazas, este rotativo contactó con la directora general de Salud Pública, Maria Antònia Font, quien explicó que Baleares, como Cataluña, ha reclamado que esta prohibición se mantenga.

A nivel estatal se está ultimando el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2022-2025 que incluirá la nueva ley antitabaco que previsiblemente se aprobará a finales de este año y entrará en vigor en 2023. Este plan, cuyo borrador ya se conoce. se fija cinco metas y 21 objetivos, entre los que España se plantea alcanzar la meta establecida por la OMS: reducir al 30% el número de fumadores en España en 2025 en comparación con los datos de 2010.

Font ha detallado que para la elaboración de este Plan se requirió aportaciones a las diferentes CC AA y que Baleares ha sugerido que se impida fumar en las terrazas y que se delimiten bien para evitar malas interpretaciones en qué zonas próximas a las escuelas o recintos hospitalarios no se puede fumar para evitar el vacío legal y la picaresca actual en torno a este asunto. «Se debería fijar en metros en qué radio en torno a estos recintos no se puede fumar o en que acera colindante a ellos no se puede consumir cigarrillos», señaló Font aludiendo al desbarajuste actual en el que no se sabe que autoridad es competente para sancionar estas acciones.

Máquinas sin autodispensación

También Baleares ha propuesto que tanto los estancos como las máquinas expendedoras de tabaco próximas a centros educativos extremen las precauciones para no vender este producto a menores de edad y que estas últimas no permitan la autodispensación de cajetillas de cigarrillos, entre otras medidas.

Esta comunidad también ha instado a que los nuevos dispositivos de vapeo que contengan nicotina se equiparen al consumo de tabaco y que por tanto se prohíba tanto su venta como su publicidad con fines comerciales en lugares donde haya acceso de los menores de edad. El plan integral quiere atajar la publicidad encubierta y las promociones en redes sociales y plataformas de todos los productos del sector tabacalero, incluso los más novedosos, porque es una tendencia que va al alza.

Otra cosa será la prohibición de fumar en el interior de los coches que, al tratarse de un espacio de ámbito privado, complica que se impida hacerlo, lamentó Font. Ello provocará que la intención inicial de prohibir fumar en todos los coches se limite a los vehículos en los que viajen menores o mujeres embarazadas. Una pareja adulta podrá circular en su vehículo privado fumando si así lo desea.

El ministerio de Sanidad trabaja en la reforma de la ley del 2005, que ya se modificó en 2010. Pero también redacta la nueva norma en base a las directrices que estipuló la Unión Europa en 2016. En este sentido, la nueva ley del Tabaco implementará el empaquetado genérico al que España, como el resto de vecinos europeos está obligado. Francia fue el primero en aplicar el nuevo empaquetado. Se calcula que el tabaco mata a 51.000 personas cada año en este país.

En las playas, con la ley contra los residuos

Sobre la prohibición de fumar en las playas, la directora general de Salud Pública recordó que los arenales públicos son de competencia municipal y que en los que se está impidiendo en estos momentos en este archipiélago se hace más como recomendación que como prohibición y, por tanto, sin posibilidad de sanción a los incumplidores. 

Font señaló que los ayuntamientos, como ha hecho el de Barcelona, podrían prohibir fumar en las playas ámbito de su competencia pero que para hacerlo deberían ampararse en la ley que regula los residuos en esos espacios.

En los espacios donde se aglomeran un gran número de personas, ya sean interiores como los aeropuertos o exteriores como los estadios de fútbol, pistas de atletismo, canchas de tenis o parques públicos, se impide en la actualidad fumar y todo hace prever que la nueva ley antitabaco perpetuará esta prohibición. 

No obstante Font matizó que, al igual que en las terrazas, la prohibición actual se sustenta en la normativa covid que, recordó, prohíbe fumar en espacios abiertos siempre y cuando no se pueda garantizar dos metros de distancia mínima entre persona y persona.

La ley actual prohíbe fumar en prácticamente todos los espacios cerrados de ámbitos tanto públicos como privados o en los que el propietario titular de los mismos impida hacerlo. 

Multas por valor de más de 48.000 euros

Desde enero de 2019 hasta el pasado mes de septiembre de este mismo año los inspectores de Salud Pública han impuesto o están en fase de tramitación un total de 115 resoluciones de sanción por incumplir la normativa vigente antitabaco por un importe total de 48.886 euros, detallaron desde el departamento de Maria Antònia Font.

Así, en 2019, único año de la serie libre de la pandemia de covid-19, se abrieron 44 expedientes con multas por valor de 24.984 euros. En 2020, cuando a partir de marzo se sustanció el confinamiento poblacional, se incoaron tan solo 5 expedientes sancionadores que se resolvieron sin sanción.

Un año después se tramitaron 31 resoluciones de sanción por un importe de 16.450 euros. Por último, hasta septiembre de este año se han iniciado 35 expedientes de los que ya se han resuelto 12 que se sancionaron con 7.452 euros. Los restantes aún se están tramitando y para ellos se han propuesto multas por valor de 13.386 euros, detallaron desde Salud Pública.

Los expedientes sancionadores se abren fundamentalmente por dos infracciones: fumar en lugares prohibidos, incumplimiento considerado como falta leve que está multada con entre 60 y 100 euros; y permitir fumar o habilitar espacios para hacerlo en lugares donde está prohibido. Se trata de una infracción grave multada con sanciones que pueden oscilar entre los 1.500 y los 3.000 euros.

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