Por fin, nueve años después de que empezara la investigación de la trama de corrupción empresarial, policial y política, abierta en 2013, contra el ‘rey de la noche’ mallorquina, Bartolomé Cursach, y su entramado llega este lunes el caso Cursach a la Audiencia de Palma. Arranca con la exculpación a algunos de los encausados por parte de una de las acusaciones particulares que representa a empresarios de Palma y Calvià, siguiendo a la fiscalía, que recortó imputaciones.

Lo avanzó ayer IB3, citando al abogado Álvaro Martín, que representa a una de las acusaciones particulares. No obstante, continuarán con la causa contra Cursach y Bartolomé Sbert, director general del Grupo Cursach, entre otros. El letrado explica que mantener acusaciones retiradas por la fiscalía representa una dificultad añadida.

La primera sesión de la vista oral del caso Cursach se ha fijado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Balears, a las 9:45 de la mañana. El juicio Caso Cursach se celebrará en varias salas de vistas en la plaza Mercat, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB). La expectación es máxima: el juicio se podrá seguir en directo a través del canal de Youtube de la Audiencia. Se prevé que se prolongue hasta abril de 2023.

Parecía que iba a ser el más sonado caso de corrupción de Mallorca con Cursach dirigiendo una supuesta trama de tratos de favor con policías, políticos y funcionarios que duró dieciséis años, pero llega a juicio desinflado tras nueve años de retorcida instrucción. Cursach se sentará desde este lunes en el banquillo de los acusados junto con otros 15 encausados.

A pocos días de que empezara la vista, la fiscalía rebajó su petición de pena de prisión para Cursach de 8,5 a 1,5 años y a 15 años de inhabilitación para toda actividad relacionada con la hostelería y el ocio, por un delito de pertenencia a grupo criminal, así como 10 años de inhabilitación por prevaricación administrativa continuada. También se le atribuyen los delitos de coacciones y cohecho, si bien no se reclama cárcel por ellos. Por fin será juzgado tras un largo recorrido judicial marcado por el procesamiento por revelación de secretos del exfiscal Miguel Ángel Subirán y el ex juez instructor del caso Manuel Penalva, ambos jubilados por incapacidad en 2020 y 2021, respectivamente.

La vista oral con los dieciséis acusados, de los 24 imputados inicialmente, se podrá seguir por Youtube

A una semana del inicio del juicio, el TSJIB acordó juzgar a Penalva y Subirán por los delitos de detenciones ilegales, coacciones a testigos para incriminar al empresario y obstrucción a la justicia durante la instrucción del caso, por lo que se anuló el sobreseimiento acordado anteriormente por el juez instructor.

Desde febrero de 2017, Cursach estuvo casi trece meses en prisión provisional, por orden de Penalva, imputado por cohecho, extorsión, amenazas, coacciones, uso de información privilegiada, pertenencia a organización criminal, contra la hacienda pública, tráfico de influencias, homicidio, corrupción de menores, delito contra los trabajadores, falsedad documental, estafa procesal, tenencia ilícita de armas y narcotráfico.

Después de que Penalva y Subirán fueran apartados del caso y que los nuevos fiscales, Juan Carrau y Tomás Herranz, retiraran acusaciones y descartaran la gran mayoría de los presuntos delitos contra Cursach por falta de pruebas o inconsistencia de algunos de los testigos, se sentarán en el banquillo de los acusados 16 de los 24 imputados inicialmente.

El supuesto caso de corrupción, que se empezó a investigar en 2013, abarcaba en su origen a policías, funcionarios y altos cargos del Govern balear y los ayuntamientos de Palma y Calvià, así como al propio Cursach y a varios de sus empleados.

Ahora la Fiscalía circunscribe su acusación al ámbito de la Policía Local de Palma y a las actuaciones presuntamente corruptas del empresario y su ‘mano derecha’, Bartolomé Sbert, para quien la acusación pública pide 3,5 años de cárcel.

En directo

Última actualización 13:51

Concluye la sesión. El juicio ha superado ya su segunda fase, tras las cuestiones previas y la declaración de los 17 acusados. La vista queda ahora suspendida hasta el próximo 10 de octubre. Muchas gracias por la atención. Siga toda la actualidad en www.diariodemallorca.es.

La presidenta del tribunal explica a los acusados que tienen derecho a no estar presentes en el resto de sesiones, excepto en las conclusiones, los informes y la última palabra. "Entendemos que un juicio de esta duración puede causar inconvenientes", expone Romero. Todos, salvo Cursach y Sbert anuncian que no acudirán salvo a las declaraciones de los testigos que les incumban.

El tribunal ya ha anunciado que el juicio quedará suspendido hasta el próximo 10 de octubre, cuando empezarán a declarar los testigos.

El abogado Gaspar Oliver anuncia que, por el momento, las defensas no renuncian a ninguno de los 355 testigos y peritos.

Una de las conversaciones propuestas es entre uno de los acusados y su abogado. "Esto no debería ni estar en la causa", asegura la presidenta del tribunal. Y advierte que tras analizarla "será expulsado de la valoración de la prueba" si se detecta que ha podido afectar al derecho de defensa.

El tribunal continúa rechazando, tras realizar las comprobaciones oportunas, varios documentos propuestos por Bueyes.

El tribunal está examinando el sumario para comprobar si los documentos propuestos por Bueyes pueden ser admitidos. "Madre mía, qué locura", se ha oído decir a la presidenta, Samantha Romero.

El abogado de Cursach, Enrique Molina, está planteando objeciones a algunas de las conversaciones propuestas por Bueyes, ya que en ellas aparecen personas que no están acusadas ni propuestas como testigos. El tribunal está inadmitiendo estas intervenciones.

Bueyes ha acotado qué pinchazos telefónicos quiere introducir como prueba en el juicio, como le había pedido el tribunal. Las defensas examinan el documento presentado por la abogada.

Se reanuda la sesión.

Receso para que los abogados defensores debatan si pueden renunciar a alguno de los 355 testigos y peritos.

El tribunal señala que por el momento hay 355 testigos y peritos citados en el juicio. El abogado Gaspar Oliver solicita un breve receso para que las defensas traten de adelgazar el listado.

El exalcalde de Calvià Carlos Delgado declarará como testigo a petición de la defensa de Bartolomé Sbert.

El tribunal también reprocha a Bueyes que no ha acotado qué intervenciones telefónicas a los acusados deben ser examinadas como prueba, pese a que en abril se requirió a la acusación particular que lo hiciera como máximo 15 días antes del juicio. La abogada replica que en ese momento no estaba personada todavía en el proceso y Bueyes pide ahora "unos minutos" para hacerlo.

Bueyes pide un tiempo para hacerlo, pero la magistrada Samantha Romero señala que se dio un plazo que ya ha vencido. "El tribunal no puede hacer distingos entre las partes", le advierte. "Por la complejidad de la causa estamos siendo mucho más flexibles, pero lo que no podemos hacer ahora es concederle un nuevo plazo", expone Romero.

La magistrada reprocha a la abogada Teresa Bueyes que no haya concretado, pese a los anteriores requerimientos de la sala, la pertinencia de algunos testigos que ha propuesto y la aportación de ciertos documentos.

La magistrada Rocío Martín pide ahora a las partes algunas aclaraciones sobre los testigos que han propuesto para el juicio. La sala debe fijar ahora el calendario y establecer cuándo empezarán las declaraciones testificales.

Ver más