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Diario de Mallorca

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Los sindicatos rechazan los fijos discontinuos en la construcción balear

El enfrentamiento entre UGT y CC OO con la patronal del sector puede demorar que en las islas se aplique la subida salarial pactada en Madrid

El principio de acuerdo estatal prevé una subida salarial del 10% en tres años. | B. RAMÓN

La subida salarial del 4% para este año pactada a nivel estatal para los trabajadores de la construcción se puede ver retrasada en Baleares ante el rechazo de UGT y CC OO de las islas a que se implante el contrato fijo discontinuo en el sector. Los responsables de ambas organizaciones advierten de que la introducción de esa figura puede tener un impacto enorme en el archipiélago debido a las diferentes regulaciones municipales contra los ruidos durante la temporada turística, especialmente en el caso de Calvià, al prever que muchas empresas optarán por poner a parte de sus asalariados en el paro durante los meses de verano al descender su actividad por las restricciones que se les aplican durante las citadas fechas.

El punto de conflicto se da porque el convenio colectivo de construcción pactado para el conjunto del país tiene que ser posteriormente ratificado por la patronal y los sindicatos de las islas, y estos últimos anuncian ya que quieren dar la batalla para, como mínimo, limitar la contratación de fijos discontinuos, pese a que los empresarios de Balears han estado entre sus principales defensores en la negociación que se está llevando a cabo en Madrid y sobre la que ya existe un principio de acuerdo.

Los portavoces de UGT y de CC OO en sus respectivas federaciones de la construcción balear, Roberto Serrano y Miguel Pardo respectivamente, reconocen que el principio de acuerdo alcanzado para el conjunto de España tiene cosas muy positivas, como que se contemple una subida salarial del 4% para este año y del 3% tanto para 2023 como en 2024, lo que supone un 10% en ese trienio, y muy especialmente que se contempla la financiación de un plan de pensiones privado para los asalariados del sector. Pero hay un aspecto que desde ambas organizaciones se califica de muy negativo, y es la incorporación del fijo discontinuo en la construcción.

Desde ambas organizaciones se señala que las normativas contra los ruidos que se aplican en verano en las zonas turísticas, especialmente duras en el caso de Calvià, va ha hacer que muchas empresas opten por primar el contrato de fijo discontinuo, lo que les permitirá poner a esos empleados en el paro durante la temporada estival en lugar de trasladarlos a otras obras en zonas donde las limitaciones sean inferiores.

Por ello, la intención de ambos sindicatos es presionar a la patronal balear para que acepte poner límites a esa figura contractual a la hora de ratificar el acuerdo estatal como convenio de aplicación en el archipiélago.

Serrano reconoce que eso puede suponer demorar la aplicación de la subida salarial antes señalada en las islas, lo que afectaría a unos 42.000 asalariados, aunque subraya que los trabajadores no van a perder dinero, dado que tiene carácter retroactivo a 1 de enero de este año, lo que significa que ese retraso solo supondrá cobrar la misma cantidad de golpe algo más tarde.

En opinión de los sindicatos, la solución pasaría por pactar un horario de verano, de 7 de la mañana a 3 de la tarde, primero con la patronal y luego con las Administraciones, lo que también reduciría el riesgo de los golpes de calor entre los trabajadores.

La gerente de la asociación balear de constructores, Sandra Verger, advierte ya que bajo ningún concepto se va a renunciar en las islas a la figura del fijo discontinuo, ya que sus empresas constructoras están entre las que más la han reivindicado a nivel nacional.

Además, recuerda que el modelo de contratos no depende del convenio balear, sino del estatal, por lo que si no se ratifica en el archipiélago lo único que van a conseguir los sindicatos es que se aplique igualmente, pero se retrase una subida salarial «que los trabajadores necesitan ante una inflación tan alta».

Por otro lado, Verger, ha destacado que también su sector está padeciendo una fuerte escasez de trabajadores cualificados, especialmente en categorías como encofradores o responsables de algunas maquinarias pesadas, lo que está siendo un obstáculo para la ejecución de las obras que están en marcha en las islas. Esta falta de mano de obra cualificada es confirmada también por los sindicatos. En este contexto, se pone en valor que junto al Govern se haya puesto en marcha una formación profesional de grado medio específica para el sector, a la que además se están incorporando ya mujeres para sumarse a esta actividad.

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