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Diario de Mallorca

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BOULEVARD

El Govern censura viñetas feministas a las órdenes de Vox

El embarazo que le sirvió de escudo a Marga Prohens para excusar su asistencia a la decapitación de Pablo Casado, no le ha impedido viajar un mes después a la proclamación de Núñez Feijóo

Idoia Ribas ordena al Govern que retire la viñeta feminista, así que PSOE, Més y Podemos acatan sumisos la voluntad de Vox.

Quienes se sienten obligados a esgrimir el chiste de Chris Rock para atenuar la bofetada de Will Smith, también deberían recordar las provocaciones verbales de Ucrania a Putin antes de valorar los bombardeos de respuesta, lo cual es absurdo en ambos casos. Todo ello en la semana en que el Govern más progresista de la historia de Balears ha demostrado que se puede ser excesivamente feminista, y que no conviene.

Vox es un partido tan miedoso que le asusta un tebeo. En la imagen que hoy nos ilustra desde el Parlament, la diputada Idoia Ribas ordena al Govern desde la ultraderecha moderada que retire de inmediato la inocua y anodina viñeta sobre jueces de la exposición de micromachismos de la Intermodal. La exigencia se formula el 22 de marzo. Una semana después, PSOE, Més y Podemos acatan sumisos la suprema voluntad de Vox. En efecto, los partidos obedientes son los mismos que demandan un cordón sanitario, por lo visto solo al PP.

El Govern censura viñetas feministas a las órdenes de Vox. La sola exigencia de la ultraderecha era un argumento para negarse, la docilidad de la izquierda demuestra que han asumido el resultado de las elecciones del año que viene. Una vez dado el primer paso, el Pacto de Progreso no debe limitarse a formalizar el teléfono para aludidos, por el cual un jurista en consonancia con Vox les amenaza si no retiran el tebeo. Urge adelantar unos meses el nombramiento de Idoia Ribas como directora del IBDona, nadie notará la diferencia con las actuales inquisidoras.

«Soy feminista», repite la presidenta de Balears a cada investidura, y a continuación lanza su Govern al frente de la jauría que se ha abalanzado sobre una dibujante. El poder ejecutivo, el poder judicial y el poder legislativo contra una mujer sola. Qué valientes. Al Pacto de Progreso solo le ha faltado abofetear a la caricata, y se ha frenado únicamente porque Vox no incluyó este gesto en el listado de censuras a acometer.

Devolver la exposición mutilada a su modesta ubicación es la última humillación, además de un insulto a la ciudadanía. El disgusto del Tribunal Superior, que nunca ha condenado a un político de derechas, es el principal argumento a favor de la viñeta. En el lado positivo, por fin se ha encontrado una tarea facilita para el IBDona, quemar tebeos y más adelante libros sin dibujos cuando sus jefas avancen en capacidad lectora.

A quienes deliran que se puede hallar consuelo en la otra orilla, el PP balear se encargará de desilusionarlos. El embarazo que le sirvió de escudo a Marga Prohens para excusar su asistencia a la decapitación de Pablo Casado, no le ha impedido viajar un mes después a la proclamación de Núñez Feijóo. Es decir, exhibió el «miedo» que le reprocha con reiteración Cayetana Álvarez de Toledo en Políticamente indeseable, sin comprometerse en los momentos duros y acudiendo ávida al reparto del botín.

Teodoro García Egea sabrá por qué confió en gente así, Prohens se escondió para no devolverle el favor de su promoción. Claro que un mallorquín siempre ha de colocarse en la situación cautelosa de «yo no intervine en la caída de Casado». La candidata del PP, si no le da «miedo» presentarse al reto electoral, se está sometiendo a un excelente entrenamiento para gobernar a las órdenes de Vox. Con todo, no podrá competir en docilidad con el Pacto de Progreso.

La venta de casas mallorquinas a extranjeros no es una impresión visual, aparece circunstanciada con rigor en estadísticas oficiales al respecto. Con las cifras en la mano, negar el fenómeno equivale a desmentir que millones de turistas visitan anualmente la isla. Que el presidente del Colegio de Arquitectos discuta un dato cuantificable, desvela una limitación numérica que tal vez endosa los desastres arquitectónicos infligidos a Mallorca en los últimos años a un calculismo erróneo. Si tres de cada diez casas le parecen poco, quizás habrá que preocuparse cuando sean nueve de cada diez.

Se está forjando la nueva generación de estrellas del deporte balear. Recuerden por tanto dónde habrán escuchado hablar por primera vez de Michael Caicedo, nacido en Inca hace 18 años y que ya no es una figura de las categorías inferiores del Barça de baloncesto, porque lo emplea Jasikevicius en el primer equipo con resultados de vértigo. Es descarado, ágil, fresco, insolente, polivalente, ama la canasta rival en todas las posiciones. Lluís Canut lo compara a Sibilio.

Reflexión dominical libresca: «Ho porto malament,/ aixó que els llibres/ vulguin treure’m el costum de llegir» (Lluís Maicas, Culleres amb forats).

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