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Diario de Mallorca

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Profesores y alumnos se contagian menos que el resto de la población

La tasa de docentes con covid en Baleares el pasado viernes era de un 3,8 por ciento, muy por debajo de la media del 5,3 - La proporción de afectados es todavía inferior entre los escolares

Los contagiados de la primera semana de enero ya han vuelto a las clases. B. RAMON

La cifra absoluta de 610 docentes de baja en Baleares por covid, difundida el pasado viernes por la conselleria de Educación, impresiona por su magnitud. En realidad, solo ofrece otro instrumento de medida del impacto brutal de la sexta ola de la pandemia, pero no denota un comportamiento diferencial derivado del inevitable contacto humano en las aulas. De hecho, profesores y alumnos se contagian menos que el resto de la población, siempre según los datos oficiales.

Frente a un colectivo de 16 mil docentes, los seis centenares de infectados suponen un 3,8 por ciento. El volumen de contagiados el pasado viernes en el conjunto del archipiélago ascendía a 62.500 personas. Es decir, un 5,3 por ciento de la población total. Aunque ambas cifras son preocupantes, la proporción de residentes afectados supera en un cuarenta por ciento a la afectación entre profesionales educativos.

La menor penetración en las aulas durante las dos primeras semanas del segundo trimestre se acentúa al comparar los contagios entre estudiantes. Según Educación, 4.555 alumnos eran casos activos el viernes, hasta un 3,5 por ciento de los 130 mil matriculados. La incidencia vuelve a ser preocupante en sí misma, pero supone que un niño o adolescente tiene un cincuenta por ciento menos de probabilidades de infectarse que un residente.

El desnivel favorable a las aulas está corregido por edades, al contemplar a profesores y alumnos en segmentos etarios dispares. Cabe reseñar además que no pueden asociarse íntegramente los contagios de docentes y estudiantes a la convivencia en los centros. Esta variable es imposible de determinar, ante la inutilidad de los rastreos con tasas de positividad instaladas por encima de un estratosférico treinta por ciento, reflejadas en más de tres mil nuevos casos diarios.

Siempre con los datos del pasado viernes, uno de cada 19 habitantes de Baleares estaba contagiado, frente a cifras notoriamente más bajas de uno de cada 27 profesores y uno de cada 29 alumnos. La diferencia a favor de los estudiantes viene enmascarada por la menor detección debido a la levedad de los síntomas en la mayoría de casos. Al tratarse de dos colectivos totalmente controlados, sirven de laboratorio para medir la implicación sanitaria y laboral de la pandemia en interiores.

Al margen de la foto fija ofrecida el viernes, la evolución de los contagios en las aulas marcha acompasada a la progresión de la pandemia en el conjunto de Baleares. Las clases se reiniciaron con 300 docentes contagiados, y la cifra se dobló prácticamente dos semanas después de la reapertura de las aulas. En ese lapso, los casos activos globales evolucionaron en la comunidad de 32 a 63 mil. Es decir, también se multiplicaron prácticamente por dos, dentro de la misma tónica. Con la particularidad de que la contabilidad es más fiable entre los docentes que en una población dispersa y cada vez más autogestionada en la realización de test.

El aula es un entorno sin pasaporte covid, al igual que recintos de exención más incomprensible como los comercios o los aviones. Uno de los factores a considerar en la mayor protección entre profesores serían las elevadas tasas de vacunación entre docentes, aunque se carece de datos concretos a diferencia del colectivo sanitario o de los trabajadores de residencias. Por contra, la moderada afectación comparativa de alumnos contrasta con el fracaso de la vacunación infantil en el archipiélago. Menos de uno de cada tres niños entre cinco y once años se ha sometido a la inmunización artificial, una proporción que en España supera a la mitad de la población en dicho rango, alcanzando a cuatro de cada cinco en regiones como Galicia.  

Ante la ausencia de datos continuos, a diferencia de los sistematizados por la conselleria de Educación catalana, el recuento vigente de contagiados en las aulas no garantiza que se eluda un colapso por falta de profesores. En el conjunto del planeta, los docentes están castigados por encima de la media de otros profesionales, y la apertura de las aulas comporta tradicionalmente un recrudecimiento de casos que se prolonga durante un mes. A cambio, esta semana se han reincorporado a las aulas ya recuperados los primeros docentes y alumnos enfermos de enero de 2022.

LAS CLAVES

Docentes

Menos infecciones que la media de los mallorquines. Según los datos oficiales, uno de cada 27 profesores de Baleares está contagiado de la covid, frente a la proporción de uno de cada 19 residentes.

Estudiantes

Los profesores se contagian más que los alumnos. En el recuento de casos activos del pasado viernes, uno de cada 29 estudiantes estaba contagiado, por debajo de la incidencia entre profesores y residentes.

Progresión

La misma pauta de difusión que entre la población general. De trescientos a seiscientos profesores contagiados en dos semanas, la propagación escolar de la pandemia se produce al mismo ritmo que la balear.

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