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Diario de Mallorca

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Miradas feministas en torno a la prostitución

El Principal acoge un coloquio sobre el sexo de pago a raíz de la función de Carmen Machi

La trabajadora social Paloma Martín, la moderadora Maria Fuster y la politóloga Neus Tur.

El Teatre Principal se convirtió ayer en un espacio de debate y reflexión en torno a un polémico tema que nunca pierde actualidad: la prostitución. Desde una perspectiva feminista, el coloquio se centró en analizar la realidad de las trabajadoras sexuales y la estigmatización en la que se ven envueltas.

La función que estrenó Carmen Machi el pasado sábado, dirigida por Andrés Lima bajo el nombre de ‘Prostitución’, enterró la semilla que floreció ayer en la Sala Petita del Principal. Varias decenas de activistas, expertas en estudios de género y fieles al movimiento feminista acudieron a las siete de la tarde al seminario que acogió las reflexiones, ideas, dudas y argumentos que motivó el duro y realista espectáculo del fin de semana.

Así, con la obra teatral como punto de partida, la periodista Maria Fuster moderó el debate que contó con la presencia de Paloma Martín, trabajadora social y experta en materia de igualdad, y Neus Tur, politóloga y especialista en estudios de género; ambas ponentes con una amplia experiencia en el terreno de la prostitución.

Una de las primeras cuestiones que Tur destacó fue la falta de trabajadoras sexuales que pudieran aportar su punto de vista. Que estén dispuestas a hablar ante un micrófono en una sociedad llena de «estigmas» es «dificilísimo», lamentó la experta.

Martín subrayó que, en general, a una prostituta «no se la trata como a una igual», por lo que no suelen participar en debates públicos, reprimidas por los prejuicios que se les atribuye.

«La prostitución es uno de los núcleos del sistema patriarcal, no se abolirá hasta derribarlo», aseguró una de las asistentes. La participación del público nutrió la sesión de distintas perspectivas, que varias veces contrastaron entre ellas y generaron conversaciones entre las propias activistas.

La educación sexual y afectiva que reciben los niños también tuvo su lugar en el coloquio. Hubo quien advirtió que esta formación no se da en las escuelas y se basa en la pornografía. «Si esto no cambia, los jóvenes de hoy son los consumidores de prostitución del mañana», afirmó Martín respecto a esta cuestión.

La jornada también trató de profundizar en los motivos que llevan a los clientes a frecuentar este tipo de servicios, más allá del placer y el disfrute superficial. Revalorizar su masculinidad, descargar sus emociones en un sistema que les impide mostrar sus sentimientos, sentirse importantes para alguien y buscar el afecto que no tienen fueron algunas de las respuestas al preguntarse qué buscan los hombres en la prostitución.

«Compran un teatro en el que ellos creen que la mujer también disfruta», manifestó la politóloga, que por otro lado recordó que la sesión fue posible gracias a la lucha del movimiento feminista: «Hace solo 20 años hubiera sido inimaginable organizar un evento como este», proclamó.

La cosificación de las mujeres y la precarización del mercado laboral también se manifestaron en la asamblea como factores que, en el marco de una sociedad patriarcal, dan continuidad a la explotación sexual a cambio de dinero, como explicaron las ponentes.

Un debate que, por otro lado, también cuestionó si el sexo es un derecho, y de serlo, si debería cubrirse como un servicio básico en la sociedad de bienestar. Lo que las asistentes tenían claro es que el consumo de personas tal y como se hace en aplicaciones como OnlyFans o Tinder perpetúa un sistema de violencia estructural hacia las mujeres que se debe derribar.

Respecto al ámbito local, Martín lanzó una advertencia: «En Balears, es probable que el consumo de prostitución sea más alto que en el resto de España», aseguró. Pese a que «en este país las cifras no se actualizan», las expertas señalaron que la población flotante de turistas que visitan las islas responde a un perfil económico que se permite acudir a los servicios de prostitución con una frecuencia que preocupa más que en ninguna otra región.

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