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Diario de Mallorca

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Son Espases hospitalizó a treinta niños con coronavirus y doce acabaron en la UCI

Tan solo una niña estuvo grave y tuvo que ser trasladada a Barcelona - La enfermedad pandémica cursa en los menores con «tos y algo de fiebre»

Una imagen de archivo de una intervención de urgencia en la UCI pediátrica de Son Espases. | HUSE

Esta semana hay dos niños con edades comprendidas entre los cero y los cuatro ingresados en hospitales por covid-19. En concreto, uno permanece hospitalizado en Can Misses y el otro en Son Espases.

Un pediatra de este último centro, el doctor Joaquín Dueñas, explica que la mayoría de los menores que han ingresado por la patología pandémica lo fueron por precaución al padecer estos menores patologías previas que podrían haber agravado su estado.

«Un poco de fiebre y un poco de tos eran sus principales síntomas, la mayoría de los ingresados manifestaban sintomatología leve», subraya el pediatra.

El especialista revela que coger la enfermedad vírica en estas edades tempranas es bastante habitual, pero que los niños que finalmente eran ingresados en los hospitales lo eran acogiéndose al principio de precaución y, en la mayoría de los casos, porque padecían problemas de salud asociados.

«Durante estos casi dos años de pandemia hemos tenido ingresados a unos treinta niños, la mayoría con sintomatología leve y porque eran pacientes oncológicos o tenían problemas de inmunosupresión, de merma de su sistema inmunitario», explica el facultativo.

De esos treinta ingresos, continúa, doce acabaron en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pediátrica del hospital de referencia, la única existente en la sanidad pública de esta comunidad autónoma.

Su ingreso en la unidad de críticos se produjo porque la mayoría de ellos desarrollaron un «síndrome inflamatorio multisistémico asociado al coronavirus», patógeno que al parecer no cursa con insuficiencia respiratoria en estos menudos pacientes, diferencia el doctor Dueñas.

No obstante, el pediatra explica que la mayoría de los que tuvieron que ingresar en la UCI pasaron en esa unidad entre cuatro y siete días como máximo y que durante su estancia no precisaron de recibir ventilación asistida. «Algunos sí precisaron de ventilación, pero no invasiva», matiza el facultativo.

«Tan solo tuvimos un caso grave, el de la niña que tuvo que ser trasladada al hospital Vall d’Hebron de Barcelona por el Ejército. Pero no fue derivada por una patología respiratoria sino por una alteración cardiaca causada por la covid», recuerda el especialista el caso de la niña de 12 años con una miocarditis provocada por el SARS-CoV-2 que tuvo que ser trasladada al centro barcelonés conectada a una ECMO (Membrana de Oxigenación Extracorpórea, por sus siglas en inglés), una máquina que suplió las funciones de los pulmones y el corazón de la menor durante un traslado muy complicado.

En estos momentos la situación en Son Espases, en lo que se refiere a la atención pediátrica de la covid-19, es de calma absoluta. Tan solo tienen a un paciente menor con covid-19 y no ingresó por la enfermedad pandémica sino que lo hizo por otra patología y al realizársele la preceptiva PCR se comprobó que estaba contagiado. «Tenemos no obstante una parte de la planta de pediatría reservada para esta enfermedad infecciosa», revela.

Ni cuarentenas ni reservorios

Ya a título personal y para concluir se le pregunta al doctor qué opina de la vacunación de los menores de entre 5 y 11 años para los que la Agencia Europea del Medicamento acaba de autorizar un fármaco contra la covid.

«Me parece bien por dos cuestiones. La primera porque evitará aislamientos y cuarentenas que también han hecho mucho daño a los niños. Y en segundo, porque evitará que la población infantil se convierta en un reservorio del virus. Con toda la población vacunada, el virus circulará menos y habrá menos posibilidades de que surjan más variantes», apunta.

El dato | El centro de referencia amplía su espacio pese a no sufrir saturación asistencial

La unidad asistencial ubicada en la planta 3P de Son Espases tenía ayer 20 de sus 32 camas ocupadas por pacientes covid-19. Asimismo, contaba con sus dos unidades de cuidados intermedios, con seis plazas cada una de ellas, abiertas y todas ellas reservadas para hacer frente a un repunte de pacientes críticos por la enfermedad pandémica.

En toda Mallorca, según los datos que ofreció ayer la conselleria de Salud, estaban ingresados en unidades de cuidados intensivos, tanto públicas como privadas, 20 de los 25 ingresados en ese estado grave por covid-19 en esta comunidad autónoma. Los otros cinco estaban en dispositivos asistenciales para pacientes graves de Menorca.

«Hace dos semanas preveíamos que tendríamos más pacientes, pero la cosa se ha estabilizado. Ahora podemos decir que nos encontramos en un momento meseta», explicaron fuentes oficiales del hospital de referencia.

No obstante, la situación puede complicarse de manera tan repentina como inesperada. Pese al elevado porcentaje de la población inmunizada con una doble pauta vacunal y a la inoculación de una tercera dosis de recuerdo a los colectivos más frágiles, las autoridades sanitarias se mantienen alerta ante un posible repunte de casos conocedoras como son de que los periodos de mayor movilidad y contactos sociales se traducen invariablemente en un aumento de los contagios.

Hospital Psiquiátrico | Las lluvias afectan a uno de sus pabellones y a las consultas

Con el objeto de reducir las listas de espera, el Servei de Salut ha derivado parte de sus consultas de Salud Mental a los profesionales del hospital de la Cruz Roja, centro sin ánimo de lucro incluido en la red asistencial pública gracias a un convenio especial que el primero suscribió tanto con este hospital como con el Sant Joan de Déu ubicado en el Coll d’en Rabassa. 

Pues bien, un paciente que tenía concertada para hoy martes una consulta en uno de los pabellones del complejo que alberga al hospital Psiquiátrico (los especialistas de Cruz Roja visitan a sus pacientes en él), recibió ayer una llamada del Servei de Salut en la que se le informaba de que la consulta se debía anular porque «se les había caído el techo» a consecuencia de las fuertes lluvias de estas últimas semanas. Y a continuación fue citado en el propio Son Espases solo que un día después, el miércoles.

Preguntado el hospital de referencia por este percance, confirmaron los daños sufridos en el pabellón a consecuencia de la cantidad de agua caída en las últimas jornadas. No obstante, las citadas fuentes matizaron que los desperfectos ocasionados por las lluvias se detectaron el martes de la semana pasada y que un arquitecto se desplazó hasta el complejo hospitalario para comprobar que los forjados estaban en buen estado, que no había riesgo de derrumbe. Sin embargo, señalaron que se ha optado por realizar las consultas pendientes en Son Espases.

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