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Rechazo a la política de Hilton de eliminar la limpieza diaria en el hotel

Los sindicatos y Kelly Unión Balear, contrarios a una medida que la compañía estadounidense justifica para ahorrar, si el cliente no lo pide antes, limpiará solo cada cinco días - Cadenas mallorquinas no se plantean una directriz similar en sus establecimientos

Una camarera de piso trabajando en la habitación de un hotel. DAVID REVENGA

Con el estallido de la pandemia se disparó la histeria en torno a la limpieza, especialmente en los espacios compartidos. El sector hotelero fue el primero en reaccionar con estrictos protocolos para asegurar la máxima higiene contra la covid-19 y desterrar la idea de posibles contagios en los lugares comunes del hotel o en las habitaciones. Sin embargo, este verano la cadena Hilton ha sorprendido con su nueva política de limpieza. Ha eliminado el servicio: si el cliente no lo demanda, solo se procederá a asear las habitaciones a partir del quinto día de estadía.

Desde CCOO se emitió ayer un comunicado denunciando la decisión adoptada por el gigante estadounidense. Tampoco ha sido bien recibida por los sindicatos en el archipiélago, ni por el colectivo de las kellys, si bien Hilton actualmente no cuentan con ningún hotel en las islas. Por su parte, grandes cadenas mallorquinas consumadas, como Barceló, Meliá o RIU, no se plantean seguir los pasos de la compañía americana. Meliá en alguno de sus hoteles de Canarias lo estuvo ofreciendo por criterios de sostenibilidad, bajo demanda del cliente, se recuerda. Y Barceló destaca que con la pandemia es mayor la sensibilidad con la limpieza y no se plantea dejar de invertir en ello. Además, la cadena matiza que en el Canopy by Hilton Madrid Castellana, que gestiona, no se seguirá el protocolo de la estadounidense.

Es una medida controvertida. Su eco en Estados Unidos lo recogieron los medios el pasado julio. Entonces Hilton salió en julio a aclarar que se sigue ofreciendo el servicio de limpieza diario de forma gratuita. La que se convirtió en la primera cadena hotelera internacional, en 1943, explica profusamente su protocolo de limpieza en su web, dando detalles incluso de las marcas de productos que utiliza, para después añadir que «para su comodidad, queremos que disfrute de una estadía con el mínimo de molestias. Le invitamos a adaptar el servicio de limpieza de su habitación a sus necesidades personales. Para solicitar el servicio, comuníquese con recepción».

Las marcas de lujo de Hilton han quedado exentas de esa flexibilidad con la limpieza a demanda del cliente. También la cadena informa en su web de que en sus establecimientos en Asia Pacífico y fuera del continente americano se seguirán ofreciendo el servicio diario.

«En primer lugar» chirría la medida de Hilton por los puestos de trabajo que se perderían», observa Rosa Fiteni, vicepresidenta de Kelly Unión Balear. En Baleares la asociación calcula que hay unas 11.000 camareras de piso entre fijas y discontinuas, «y en verano sin pandemia podríamos llegar a triplicar la cifra», apunta Sara del Mar García, presidenta de la agrupación. Fineti remarca, además, que le parece «una locura». «Si haciendo las habitaciones todos los días nos encontramos con lo que nos encontramos, ¿cómo sería cinco días después? Fineti no duda en calificarlo de «antigiénico y un desastre absoluto».

Para José García Relucio, secretario de Acción Sindical de Hostelería, «como cliente», le parece «una barbaridad» y también si se generalizara para un sector que quiere vender calidad». Avisa del impacto que tendría para el empleo, coincidiendo con Silvia Montejano, secretaria general de la Federación de Servicios de CCOO de Baleares , que igualmente apela a la calidad hotelera aunque se justifique por motivos medioambientales. «Creo que tiene más que ver con ahorro de costes».

Hilton aduce que con la pandemia «descubrió» que los huéspedes disfrutan de la flexibilidad con los servicios de limpieza a la carta. Pero también es cierto que Estados Unidos afronta escasez de mano de obra en la hostelería ante la lenta recuperación del sector de los viajes. Varias cadenas se están apuntando a que sea el huésped el que elija la frecuencia del servicio de limpieza. Se busca recortar costes de donde se pueda.

Kellys: un verano con «sobrecargo de trabajo»

La temporada 2021 ha estado marcada por una «sobrecarga de trabajo impresionante», aseguran desde Kellys Unión Balear. Lo estuvieron advirtiendo los sindicatos. Se temían que se iba a dar esa situación por la propia incertidumbre de la actividad. Los hoteles se fueron abriendo a trompicones, casi de un día para otro, como reconocían los propios empresarios, que han seguido, y continúan, al dictado de las reservas de último minuto, lo que incluso ha dificultado completar plantillas en los hoteles. Muchos trabajadores optaron por buscar empleo en otros sectores que brindaran más estabilidad. «Yo nunca había trabajado como este año», sostiene Rosa Fiteni, vicepresidenta de Kellys Balear. «Ha sido horroroso». No se ha recurrido a trabajadoras eventuales. Ahora las cadenas están cerrando hoteles y concentrando a la clientela en unos pocos establecimientos.

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