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El Parlament pide al Senado la retirada de la reforma fiscal de las herencias en vida

El PP consigue los apoyos para rechazar la subida del IRPF en los pactos sucesorios, pero Ciudadanos y Més le reclaman que negocie con el PSOE

El diputado del PP, Antoni Costa

Sigue la batalla política por la reforma fiscal de las herencias en vida propias del derecho civil de Balears. Después de que la reforma viera la semana pasada luz verde en el Congreso, el PP consiguió ayer los apoyos suficientes para que el Parlament rechazara la modificación tributaria de los denominados pactos sucesorios y reclamara la retirada de la reforma incluida en la ley antifraude, ahora en tramitación en el Senado. Sin embargo, entre los partidos que le apoyaron, Ciudadanos y Més reclamaron a los populares que, para evitar que la reforma pueda salir adelante en los términos actuales, negocien una solución de consenso con el PSOE.

Después de que la semana pasada el Congreso aprobara el texto final de la ley antifraude, que incluye la reforma fiscal de las herencias en vida del derecho civil propio de Balears, el PP logró ayer los apoyos suficientes para que el Parlament volviera a rechazarla e instar a los partidos con representación en Madrid a suprimir el artículo en cuestión de la ley. Fue uno de los únicos puntos que los populares lograron sacar adelante de una extensa moción contra la subida tributaria planteada por el Gobierno de Pedro Sánchez.

«Se trata de un hachazo fiscal sin precedentes contra las herencias en vida», defendió su rechazo el diputado del PP, Antoni Costa. Cabe recordar que con la reforma, cualquiera que haya adquirido un bien a través de un pacto sucesorio, si lo vende antes de la muerte del donante, pagaría lo mismo en concepto de IRPF que si lo hubiera vendido el donante, tributando sobre la ganancia con respecto a cuando se compró el bien. Según cifró el popular Costa, si ahora por vender un piso heredado en vida de 250.000 euros no se pagaría nada, con la reforma se pagaría hasta 40.000 euros.

«Queremos saber si el Govern defenderá los intereses de los ciudadanos de Balears, aún estamos a tiempo, se está tramitando en el Senado», preguntó el popular a la consellera de Hacienda, Rosario Sánchez. «Nosotros defendimos una solución de consenso, el Gobierno estaba dispuesto a transaccionar una enmienda de Ciudadanos para fijar un plazo y el PP se opuso», replicó la consellera socialista, que recriminó que «cuando se les ha ofrecido un punto de encuentro han dicho todo o nada».

«Es el mal menor»

Precisamente, buena parte del debate posterior giró sobre esa posibilidad. Cabe recordar que el Consell Assessor del Derecho Civil propio planteó, como alternativa a la supresión, castigar fiscalmente solo las ventas de bienes heredados antes de un año y sin justificación de causa sobrevenida. La transacción del PSOE planteaba establecer esa diferenciación temporal, pero en cinco años.

En esta línea, Més y Més per Menorca presentaron una enmienda al texto del PP para instar a los partidos a llegar a un acuerdo en el Senado para suprimir la reforma o bien introducir un término de cuatro años a partir del cual el receptor de un bien heredado de un pacto sucesorio pueda venderlo sin pagar el IRPF.

«Parece mentira que no sean capaces de ponerse de acuerdo, es la última oportunidad», defendió la diputada de Més, Joanaina Campomar. «Les pido que acepten la enmienda de Més», reclamó también al PP la portavoz de Ciudadanos, Patricia Guasp. «Nosotros defendemos la supresión, pero esta enmienda sería el mal menor», reconoció Josep Melià desde El Pi.

«El mensaje debe ser claro: dejen de poner sus manos sobre los pactos sucesorios», defendió el PP su rechazo a la enmienda de Més. 

Finalmente, PP, Cs, Vox, El Pi, Més y Més per Menorca votaron a favor del texto contra la reforma, mientras que PSOE y Podemos votaron en contra.

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