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Cartulina morada: Alégrense por Augusto Fernández

Al piloto mallorquín nadie le ha regalado absolutamente nada, de ahí que ayer no pudiera reprimir sus lágrimas al ser cuestionado por el duro y largo camino

Augusto Fernández, campeón del mundo de Moto2, en el podio de Cheste F. Calabuig (Superdeporte)

Me alegro por Augusto Fernández y, de verdad, creo que todos ustedes también deberían hacerlo. Aunque no le conozcan, aunque no le hayan oído hablar en su vida o aunque, tan siquiera, le hayan visto ganar una sola carrera. Alégrense por él, por su humildad, su cercanía y sus valores. Compartan con él la alegría que supone alcanzar un sueño por el que se lleva toda una vida luchando. Abunden en su cabezonería, la de un chaval de 25 años que ha podido tirar la toalla en demasiadas ocasiones, pero que ha decidido seguir insistiendo. Sonrían con él por este título mundial que acaba de conquistar, por los nervios vividos y por la liberación que todo ello ha supuesto. Abracen a Augusto junto al resto de pilotos de la parrilla de Moto2, esos rivales que no dudaron en acercarse a él tras finalizar el Gran Premio para agradecerle el respeto que profesa y el esfuerzo que realiza. Deléitense con su sencillez y acompáñenle a Sencelles. Descubran en su pueblo el cariño que su gente le tiene. Disfruten de sus logros, porque a él no le importará compartirlos. Empápense de sus valores, comprueben su entereza y emociónense a su lado al recordar el duro y largo camino que ha supuesto llegar a ser campeón del mundo. Escojan un sueño, dispongan todos sus esfuerzos en él y síganlo, sin desfallecer. Tal como ha hecho Augusto.

Personas antes que deportistas: La diferencia entre el piloto y el futbolista es cruda y abismal

Este fin de semana estuve en el circuito de Cheste. Era el primer Gran Premio de motociclismo al que asistía y, crucemos los dedos, espero que no el último. Más de 90.000 personas visionaron in situ las carreras en las que Izan Guevara corroboró su título, Augusto Fernández lo ganó y Pecco Bagnaia lo sentenció. Pese a que asistir al mismo no ha despejado mis dudas de por qué casi cien mil personas prefieren seguir las carreras desde la incomodidad de las gradas y su infernal ruido, a hacerlo desde la tranquilidad del sofá de sus casas, sí he descubierto gracias a este viaje un mundo que desconocía. Los pilotos de MotoGP no son estrellas, todo lo contrario. Conceden entrevistas, saludan, firman autógrafos y se pasean por el paddock con total tranquilidad. Atienden a la prensa, dándoles exactamente igual que seas la BBCo la web de una pequeña localidad. Tras cada entrenamiento acuden uno por uno al Media Center y se someten a todas las preguntas que los medios quieran hacerles de manera cercana, con naturalidad. Muchos han ganado tres, cuatro y hasta ocho Mundiales, pero demuestran en todo momento que son personas antes que deportistas. La diferencia entre el piloto y el futbolista de Primera es cruda y abismal y, obviamente, invita a la reflexión. ¿Cuándo creó LaLiga a sus estrellitas?  

Triunfo ante el Villarreal: La desconocida, hasta ahora, faceta de los laterales del Real Mallorca

El Mallorca ganó ayer y lo hizo ante un Villarreal al que el mérito de hacerlo, ahora mismo, desconozco si es muy grande. Sin embargo, regresar con los tres puntos a casa siempre es algo positivo. Y si a eso se suma que una descubre, gracias al partido, que una de las posibles facetas de los laterales es centrar balones al área, la victoria sabe, si cabe, todavía mejor. 

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