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Alpinismo
Entrevista

Antònia Bergas: «Ser la primera mallorquina en subir un 7.000 es especial»

«Voy mentalizada de todo, tengo claro que no arriesgaré nada», asegura la escaladora mallorquina ante el reto de subir al Himlung Himal

Antònia Bergas, en una de sus últimas ascensiones D.M.

Cuando era pequeña, ningún deporte se le escapaba. Practicó fútbol, baloncesto, atletismo, cross… Su entrada al mundo laboral le impidió seguir compaginando su pasión por el senderismo y la montaña con el trabajo. Ahora, a sus 48 años, Antònia Bergas Torrens se convertirá en octubre en la primera mujer mallorquina en intentar tocar la cima del Himlung Himal, que con una altura de 7.126 metros será la máxima alcanzada por una mujer de las islas en toda la historia. Desde 2015 lleva recorriendo el mundo con su mochila, habiendo hecho subidas en los Pirineos, en los Alpes, y habiendo alcanzado el pasado mes de abril una cima de 6.500 metros en el Himalaya. Ahora se presenta ante el mayor reto de su carrera: una expedición de un mes para tratar de entrar en la historia del alpinismo balear.

¿Qué supone para usted ser la primera mujer mallorquina en intentar el ascenso a un 7.000?

Para mí no es lo más importante. Lo importante es la experiencia de subir a un 7.000. Ya sé lo duro que es subir un 6.500 y, por lo tanto, una vez superado ese reto me apetecía experimentar un poco más; y sobre todo vivir esos 13 días de campamentos en altura. El hecho de ser la primera mallorquina en sí es especial, pero ser una mujer más que suba a un 7.000 le da ese toque, ya que también es importante aumentar el número de mujeres que suben, ya que hay muchísimas. El alpinismo, por suerte, es una actividad en la que considero que hay pocas diferencias entre hombres y mujeres.

¿Por qué decide ascender al Himlung Himal?

Ya había hecho subidas de 5.700 metros como el Kala Patthar, que está al lado del Everest. Lo hice haciendo trekking, fue facilito ya que no tienes ni que ponerte los crampones. Quise superar esa altura y me fui a los Andes, en Ecuador, para subir un 5.900 y después subir el Chimborazo, que son 6.450 metros. Ese era mi reto antes de decidir subir al Himalaya, pero al final no pudo ser porque hubo muchas nevadas y avalanchas.

«Tardaremos entre 5 y 7 días en llegar al campamento base, algo que me ha gustado bastante ya que me permitirá aclimatarme bien a las condiciones de altura»

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¿Cómo empezó su relación con la montaña?

De muy pequeña ya hacía deporte: cross, atletismo, fútbol, baloncesto, etc. Después empecé a hacer senderismo, pero cuando entré en la mayoría de edad tuve que dejarlo porque me era imposible compaginarlo con el trabajo. Trabajaba en la restauración y era difícil complementar ambas cosas. Pero desde hace veinte años, que fue cuando cambié de trabajo, regresé al senderismo. Comencé las carreras por asfalto, y allá por 2015 ya hacía algún que otro trekking.

¿Cuándo fue el primer ascenso que intentó sola?

En 2012 intenté subir el Aneto. Éramos cuatro que intentamos la travesía: primero la hicimos en cuatro días, después en tres, hasta que lo subimos en dos días. Yo he llegado a subir en uno porque corro. Después, por cosas de la vida, nos separamos y comencé a ir yo sola a los Pirineos. En 2014 ya hice la vuelta al Montblanc sola y a partir de ahí cada año me he ido unos quince días a los Pirineos, a algún parque natural francés.

Antònia Bergas, en abril de 2022 en el Himalaya D.M.

Una subida a un 5.000 ya es importante.

Sí, desde luego. Al final, cuando subo un 2.000 o un 3.000 ya voy con la intención de coger la experiencia para ello. Llevo tres o cuatro años haciendo mucho trekking por los Pirineos, y cuando llevas tanto tiempo al final o te pica ese gusanillo de hacer más o no te pica. Hay muchos compañeros que llevan toda la vida subiendo 3.000 y no se les pasa por la cabeza aumentar la altura.

¿Qué diferencias cree que puede haber entre las cimas?

Dentro de un 3.000 ya hay muchas diferencias dependiendo de la climatología. Por ejemplo, el 7.000 que voy a subir podría ser mucho más fácil que cualquier corredor. Cuanto más subes, más hielo hay y por tanto más difícil es el ascenso y el movimiento. Debes tener muchos conocimientos.

Además de ir bien preparada físicamente, mentalmente debe ir fortalecida a los ascensos...

Físicamente está claro que debes estar preparado, pero tener cultura es fundamental. Más que la parte mental. Debes haber hecho los cursos, haber clavado los crampones muchas veces, saber hacer rápel, etc. Sobre todo es conocimiento. Vigilar el oxígeno en sangre o saber curar un mal de altura, cosas fundamentales. Tienes que llevarlo todo bien preparado, porque te aseguro que alguien que haga Ironmans y no vaya bien preparado, por muy bien físicamente que esté no lo conseguirá. Además te encuentras con situaciones como tormentas, tú sola, que debes saber afrontar. La ascensión que realizaré es 700 metros más alta que la última que hice, y eso supone trece días más de expedición. Si te cogen esos trece días de nevadas y vientos fuertes, debes estar preparado. Yo he leído y vivido mucho y ya sé lo que me espera si ocurre eso.

«Hay gente que le gusta estar cómoda en el sofá, a mí me gusta pasar frío, calor, penurias, la soledad»

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¿Debe ser consciente de dónde va uno?

Todo está preparado y se sabe con antelación. Obviamente, será mucho más apetecible si vas a los Pirineos con el solecito que con nieve y tormenta, pero toda esa información se prevé días antes, aunque siempre puede haber imprevistos.

¿Cómo tiene organizado el viaje?

Estamos en un punto en el que solo quedan algunos detalles por pulir. Además, al ser la única española de la expedición lo pone todo un poco más complicado. También he tenido un pco de "lío" con los patrocinios, subir un 7.000 es muy costoso y entre las empresas del pueblo y alguna ayuda más que hemos buscado lo conseguimos. En principio, será entre el 3 o el 6 de octubre hasta el 6 de noviembre.

¿Y cómo será la expedición?

Hay algunos vuelos directos a Nepal, aunque también puedes hacer escala. A la llegada te recibe la agencia, te encuentras con los compañeros y te hacen la presentación, que previamente ya te han facilitado antes del viaje. Al día siguiente firmas los papeles y marchas. En esta en concreto tenemos dos días de subida con vehículo, subiremos con un Jeep carreteras muy complicadas. No lo he hecho nunca, ya que normalmente asciendes con avioneta y después comienza el trekking. Una vez ascendamos con el coche, tardaremos entre 5 y 7 días en llegar al campamento base, algo que me ha gustado bastante ya que me permitirá aclimatarme bien a las condiciones de altura. Se descansa un día en el campamento base y algunos inician el ascenso al día siguiente, ya que se debe ir haciendo rotaciones entre la subida y el campamento base, para ir aclimatando el cuerpo. Son 13 días de rotaciones.

¿Hace alguna preparación específica para la subida?

No hago nada en especial. Mientras sigas las indicaciones y recomendaciones que se especifican, comer bien, beber bien, descansar, debería ir todo bien. Está claro que si pudiese irme a subir el Montblanc antes de viajar a Nepal me iría muy bien, pero me supondría un viaje más y gastar más dinero. Estar en altura antes es muy bueno, pero solo si se puede. Además, puedes ir muy bien preparado físicamente que si te pega el mal de altura debes parar y es muy probable que debas bajar.

«Puedes ir muy bien preparado físicamente, pero si te pega el mal de altura debes parar y es muy probable que debas bajar»

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¿Una subida como ésta puede llegar a ser peligrosa?

Los peligros suelen las adversidades climatologías o el mal de altura. También te puedes caer, pero es mucho menos probable. Si las temperaturas hacen que la nieve se convierta en hielo y patinas, depende de cómo caigas es probable que mueras. Puedes estar allí en medio y que de repente se complique mucho el tiempo y se tape y dejes de ver y comiences a dar vueltas. Yo ya voy mentalizada de todo esto. Le doy mucho la lata a los sherpas con el tiempo. Si ellos dicen que no se puede subir, no subo. Tengo claro que no arriesgaré nada.

Después de esta cima, ¿qué le espera?

Cuando subí el anterior, revisaba los mensajes que le envié a un amigo mío y decía que estaba fatal. Le decía, «que no me vuelvan a buscar en estas alturas». Pero cuando bajaba, ya le estaba preguntando a ver qué cima de 7.000 era la más fácil. Ahora mismo estoy centrada en esto. Te diría que al acabar me voy a Tailandia a la playa y a tomar caipirinhas, pero no lo sé. Si me fuese bien, la idea sería no probar un 8.000, sino un 7.200 o parecido. Uno de mis sueños sin embargo es cruzar un glaciar.

¿La experiencia personal es lo más importante?

Realmente, la experiencia buena son todos los días de campamentos y la subida. El reto es sufrir, pasarlo mal, conseguirlo. Te forma mucho como persona haber superado las adversidades si te gusta. Hay gente que le gusta estar cómoda en el sofá, a mí me gusta pasar frío, calor, penurias, la soledad. Por ejemplo, fue subir el 6.500, que todo el mundo lo hace acompañado y yo lo hice sola porque me gusta la experiencia.

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