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La cultura de las reinas

El cine y la música clásica son los grandes amores de doña Letizia y doña Sofía, respectivamente | La emérita es una espectadora habitual del Auditorium mientras que la esposa de Felipe VI es la mejor embajadora del festival Atlàntida

Doña Sofía, en Valldemossa, en la inauguración del Festival Chopin de 2012. GUILLEM BOSCH

Doña Sofía, entre Chopin y Rostropóvich

Chopin es su compositor de cabecera y Rostropóvich, su intérprete preferido. Doña Sofía siempre ha estado del lado de la música. La hoy reina emérita nunca ha renunciado a un firme compromiso cultural que se ha visto y sigue viéndose reflejado en su agenda. Como don Juan Carlos, ella también ha sido una apasionada de la vela: en su juventud participó como suplente en equipo de vela griego, en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960, y son numerosas las travesías que ha realizado por aguas mallorquinas. Pero lo que le seduce es la cultura, aunque tenga que dedicarse a ella en soledad, al margen de la Familia Real. Así fue como se presentó hace ahora doce años a la inauguración del Festival Chopin de Valldemossa, en agosto de 2012. Era la trigésima edición de esta cita clásica, que coincidía con el bicentenario del nacimiento del compositor. Se sentó en primera fila y se mostró muy interesada por el programa y cuanto aconteció sobre el escenario, donde actuó la Simfònica de Balears bajo la dirección de uno de los grandes músicos polacos, Antoni Wit. Doce años antes, en el 98, también acudió a la Cartoixa guiado por el genio polaco, con motivo de la inauguración de un busto chopiniano obra de la escultora Zofía Wolska.

El violoncheslita y director de orquesta ruso Mstislav Rostropóvich fue una de sus grandes amistades. Le conoció cuando era una niña, se lo presentó su madre, y la relación entre ambos duró hasta la muerte del músico, a los 80 años, en 2007, una década después de que recibiera el premio Príncipe de Asturias de la Concordia. En el 95, la Reina, el por entonces Príncipe Felipe y los duques de Lugo le aplaudieron en Pollença. Especializada en Música -también en Puericultura y Arqueología-, doña Sofía ostenta la presidencia de honor de varias instituciones culturales, como la Escuela Superior de Música Reina Sofía. También es Académica de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia de la Historia. Y siempre tiene las puertas abiertas del Auditorium de Palma, adonde ha acudido en numerosas ocasiones, a conciertos y representaciones de ballet, muchas de ellas de forma privada e improvisada.

Doña Letizia, apasionada de la gran pantalla

Pocos festivales pueden presumir de tener entre sus espectadores a una Reina. En su corta vida, el Atlàntida lo ha logrado. Doña Letizia, más cinéfila que marinera, es la mejor embajadora del universo que gobierna Jaume Ripoll. Su devoción por el séptimo arte no se limita a dar premios, también ha pisado salas terrenales, como la del histórico cine Rívoli, cuando acudió junto a sus hijas a ver El rey león, o la de los madrileños Ideal, Manoteras y Renoir, entrando habitualmente ya con las luces apagadas y con la película a punto de empezar

El Atlàntida Film Festival, organizado por la plataforma Filmin, de la que la Reina es suscriptora, presentó a doña Letizia en 2019, cuando esta acudió a la inauguración oficial, en el Castell de Bellver, donde se la vio muy cercana a Ripoll y también a Soleá Morente. Se dice que fue el propio Ripoll quien, durante una de las recepciones en el palacio de la Almudaina, pudo conversar personalmente con la Reina y contarle de qué iba su proyecto. Desde entonces, Letizia no ha faltado a su cita con el Atlàntida. Estuvo en 2021, en la Misericòrdia, y se le espera de nuevo en este edificio palmesano el próximo domingo, cuando se premie la carrera de Isabelle Huppert, protagonista de cintas como Asunto de mujeres, Madame Bovary, La separación o La viuda.

Letizia, con Kean Loach, en el Atlàntida de 2019. pere joan oliver

Otros ejemplos de su amor incondicional por el cine, sobre todo por el que se proyecta en versión original, fue la defensa que hizo de la Semana Internacional de Valladolid (Seminci) en 2018 o la visita al rodaje de Blackwood, la película de Rodrigo Cortés, a quien conoció en los premios Princesa de Asturias 2015.

Un año después repetiría experiencia en un rodaje, en esa ocasión al acercarse hasta el set de La Reina de España, la película de Fernando Trueba que protagonizaron Penélope Cruz, Antonio Resines, Javier Cámara y Jorge Sanz. Cuentan que doña Letizia es una gran amiga de Penélope Cruz y una gran admiradora del realizador Carlos Vermut. A nivel internacional siente atracción por el trabajo de Scorsese, a quien saludó afectuosamente en los Princesa de Asturias de 2018, y Francis Ford Coppola.

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