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Diario de Mallorca

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OPINIÓN

Josep Massot i Muntaner, demasiado sabio para la prensa

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Muere el historiador mallorquín Josep Massot i Muntaner Redacción Cultura

Barcelona es tan centralista para su entorno como Madrid. La infiltración de Josep Massot i Muntaner a la cabeza de la intelectualidad catalana supone un esfuerzo y un mérito adicionales por sus raíces mallorquinas. El benedictino ahora fallecido basó su erudición en su condición de trabajador infatigable. Su sacrificio en pos del conocimiento provoca envidia en la era de la superficialidad. El profesor que apenas se concedía tres horas de sueño, porque debía preparar una clase en condiciones, no guarda relación alguna con la concepción vigente de su desempeño.

El territorio árido y espinoso donde Massot i Muntaner cosechó más éxitos y polémicas fue la Guerra Civil con sus infinitas secuelas. La propia elección del asunto central apunta a que no se consagraba al estudio para ganarse amigos, aunque de nuevo su dedicación absoluta le permitía derribar los obstáculos frívolos de tertulianos presos de su ideología.

En mi caso, la rendida admiración intelectual compite con el conflicto personal, fruto de una entrevista accidentada que el propio Massot despachó con desdén no por inexacta, sino por periodística. También el responsable de publicaciones de Montserrat alimentaba la contradicción entre las exigencias de la transmisión in mediata del conocimiento y la voluntad de trascendencia, con única frontera en la eternidad. Entre pensar y prensar. En todo caso, ni siquiera una melladura en el último ejemplo de que la sabiduría siempre es una excepción.

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